Revista Informática

Viaje a Viena. Día 1

Publicado el 25 febrero 2012 por Iyanmv @iyanmv

¡Cuánto tiempo esperando este viaje! En total fuimos 19 alumnos del conservatorio profesional de Oviedo y dos profesores. Habíamos quedado a las 11.30 en el aeropuerto así que para llegar a la hora tenía que coger el bus de las 10. ¡Demasiado puntual y previsor! En la estación de autobuses me encontré con Javi y por supuesto llegamos los primeros al aeropuerto. Tuvimos que esperar unas cuantas horas para volar hacia Madrid pero lo pasamos bien.

El segundo vuelo, ya hacia Viena, salió con retraso. Al parecer estaban esperando por una pieza de repuesto para un avión averiado en Viena (seguro…). ¡Menudo calor qué hacía en el avión! El toque divertido fue cuando el azafato estaba haciendo la demostración de cómo abrocharse y desabrocharse el cinturón y se le atascó. Hubo algunas risas y se acercó a los que estaban delante nuestro y les dice: “ya me reiré yo cuando haya una emergencia”. Sin comentarios. Hubo una anécdota más. Algunos ni se enteraron porque iban durmiendo pero a mitad del vuelo más o menos, nos pusimos a la par de otro avión. Nunca había volado tan cerca de otro avión. No tengo ni idea de rutas aéreas pero parecía que los pilotos estaban picados porque no paraban de cruzarse y adelantarse. Curiosamente, cuando estábamos tan cerca del otro avión nos mandaron abrocharnos los cinturones por “turbulencias”. La cosa da que pensar…

Viaje a Viena. Día 1

Volamos sobre Toulouse, Zurich, Innsbruck y finalmente llegamos a Viena. Durante el vuelo pasamos por encima del frente frío que estaba atravesando Europa esos días. Estaba todo completamente nevado. La mejor vista fue cuando pasamos junto a los Alpes. ¡Menudas vistas! Ya después de ver el atardecer estuvimos jugando un rato a las cartas Javi, Bruno, Ari y yo a un juego que se llama “el buitre”. Debimos de estar una hora y al final la partida acabó sin que nadie ganara pero vaya divertido que fue.

Viaje a Viena. Día 1

En España tenemos algún complejo con las luces. Seguro que si habéis volado alguna vez de noche habréis visto como está todo iluminado en exceso. Las ciudades, carreteras, pueblos, todo. Ya a punto de aterrizar en Austria, no se veía nada. Las luces justas y necesarias. Así daba gusto ver el cielo. A ver cuando aprendemos aquí…

Aunque llegamos tarde y ya era de noche, dimos una vuelta por la ciudad. Tras dejar todas las maletas en el hotel cogimos el metro hasta llegar a la Staatsoper. ¡Era el día del gran baile en Viena!


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