Revista Viajes

Zipaquirá, la Ciudad de la Sal

Por Nosoloviajeros @nosoloviajeros

Si alguna vez habéis estado en Bogotá seguramente habréis oído hablar de una ciudad llamada Zipaquirá. Ubicada a escasos kilómetros de la ciudad capitalina concentra entre sus muros una historia política, militar y religiosa digna de admiración. Hoy nos daremos una vuelta por sus centenarios muros, su famosa catedral y su centro histórico.

Zipaquirá, una ciudad que destaca

Zipaquirá, cuna de la Catedral de Sal, una de las construcciones más maravillosas del mundo; villa de próceres; capital histórica, cultural, patriota, religiosa, intelectual, republicana y política de Cundinamarca. Destacada en la prehistoria, la Conquista, la Colonia, la Independencia y la República. Por la belleza de su paisaje, por la riqueza de su tierra y su subsuelo, por la incomparable situación topográfica, por la cercanía y fácil interconexión con Bogotá, por sus excelentes cultivos, su buen clima, sus ricos hatos ganaderos y su paz. Por todo ello Zipaquirá se convierte en un destino ideal para el turista.

El Centro Histórico

Casas coloniales, pisos de ladrillo y adoquín, bellos y amplios balcones engalanados con vistosas flores de colores, diferentes épocas y estilos arquitectónicos, iglesias y palacios, nos transportan en el tiempo a la Conquista, la Colonia, a la Revolución Comunera, a la independencia.

Edificaciones que nos hablan de tertulias, de ópera, de exposiciones y conciertos, de escritores y poetas; Así es el Centro Histórico de la ciudad, un recorrido por el pasado y el presente de Colombia.

La Catedral de Sal

La Catedral de Sal es probablemente el mayor atractivo turístico por el que se relaciona a esta bella ciudad de la Sabana de Bogotá. Construida en 1954 en las galerías que los muiscas habían cavado dos siglos antes se ha convertido en un monumento nacional para Colombia, un centro de peregrinación y en una de las grandes maravillas del mundo moderno. Se trata del único santuario mundial ubicado en una mina, en este caso de sal.

El recorrido inicia en la Plaza Ceremonial, desde la cual se desciende a las profundidades, hacía el interior de la Catedral a través del Eje Sacro "el túnel de los robles". Este recorrido prepara al peregrino en la transición desde el mundo exterior, visto como origen, hacia el mundo interior conceptualizado en el Vía Crucis, en su interior.

El ingreso está marcado por la Grieta del Umbral, que simboliza el paso de lo material a lo inmaterial, de lo terrenal a lo espiritual, se penetra la montaña bajo el Campanario y la Gran Cruz que de ella emerge y cuya proyección en la plaza es la Cruz Cardinal, símbolo de unión de los pueblos.

El descenso hacia la Catedral es lento, durante su transcurrir se diluye la noción del tiempo, de la luz, del calor, del sonido, del color, del viento y el movimiento. Es el camino a una nueva visión interior, un mundo subterráneo inmutable, de siglos, misterioso, que invita a la meditación, a la reflexión, a la oración, a una autentica experiencia cultural.

Las veces que he estado en este templo ( tres si no recuerdo mal ) he quedado maravillado por la majestuosidad de sus construcciones, la perfecta unión entre la naturaleza, el arte y la cultura. Un lugar mágico sin lugar a dudas.

Por cierto, como dato curioso os comento que quienes optan por casarse en esta Catedral tienen la opción de llevar a la novia hasta el altar por un vía que existe para casos de emergencia; eso si, aquí viene lo gracioso, ¡ en una ambulancia ¡, ya que es el único vehículo autorizado a entrar en su interior.

Que más ver en Zipaquirá

Bueno, una ciudad como esta no se va a jugar su potencial turístico a una carta, Zipaquirá cuenta con una larga de lugares a conocer, entre los cuales me gustaría destacar los siguientes:

  • Parque de la Sal ( En la entrada de la Catedral de Sal )
  • Catedral Diocesana de San Antonio ( En las cercanías tenéis el San Andresito de Zipaquirá  ( Centro comercial con artículos de contrabando )  )
  • Plaza de los Comuneros
  • Casa Episcopal
  • Palacio Municipal
  • Casa de los García Araos
  • Casa museo Guillermo Quevedo Zornoza
  • Museo Arqueológico
  • Iglesia de la Concepción
  • Estación del Tren de Zipaquirá ( Se puede ir desde Bogotá en un tren turístico, en Bogotá acercarse a la Estación de la Sabana )
  • Parque de la Esperanza
  • Parque de la Floresta
  • Capilla del Cedro

La verdad es que Zipaquirá es una ciudad que admiro y a la que estoy muy relacionado, bien por motivos de puro turismo, por trabajo, por conocidos e incluso por haber adoptado una perrita callejera. Que por cierto, de esto último ya escribiré en alguna ocasión, un tema lamentable.


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