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13 más 13 razones por las que no te seguiría en Twitter

Publicado el 10 junio 2012 por Manuelgross

unfollow.jpgPor Javier López.   

Ciudadano 2.0. 

Twitter me parece, sin duda, una de las mejores fuentes de información que existen hoy por hoy: gracias a la limitación de los 140 caracteres es tremendamente eficiente (la gente no se puede enrollar), es rápido (recibes mucha información en poco tiempo) y decides qué información te llega (a quien seguir) y por tanto la calidad de tu cronología (timeline) está tus propias manos.

Una buena selección de cuentas a seguir y una buena organización de listas de Twitter son prácticamente una garantía de un flujo de información con un excelente nivel de calidad. Eso sí, una mala selección también es una garantía para todo lo contrario: un timeline lleno de basura y ruido.

Por este motivo no me canso de leer posts sobre razones para seguir a alguien en Twitter. Como se trata además de un tema bastante subjetivo y para gustos están los colores, siempre encuentras algún punto de vista nuevo que aporta alguna idea útil.

Así que hoy voy a contribuir también mi granito de arena a este tema con una pequeña reflexión personal, pero centrándome en las razones para no seguir a alguien en Twitter a lo que, de alguna manera, le veo más gracia que a lo contrario.

Algunas de las razones serán las habituales, compartidas por muchas personas, pero otras serán lógicamente muy subjetivas y personales, algunas seguramente contrarias a tu forma de ver las cosas.

Pero como decía antes, creo que es ahí dónde radica precisamente el mayor interés de este pequeño ejercicio de reflexión y, por otra parte, tampoco es que todo sea blanco o negro, sigo a bastante gente que “infringen” alguno de estos principios cuando la calidad de su timeline lo compensa lo suficiente.

13 Razones para no seguirte o dejar de hacerlo 

Pues dicho todo esto, aquí te dejo la lista de mis razones personales más importantes, la cual espero que te sea útil para sacar alguna que otra idea que quizás aún no habías contemplado para tomar la decisión de seguir o no seguir a alguien en Twitter o para aplicarla simplemente en el saludable ejercicio de hacer una limpieza periódica en tu timeline.

1. No tienes foto, ni biografía

Este es un clásico, seguramente la razón con mayor nivel de consenso de todas ellas. Twitter va de relaciones, por tanto, me gusta tener una idea, una impresión de con quien estoy hablando.

No te preocupes si no eres guapo. Como la mayoría de la gente, no te juzgo por lo guapo o feo que seas. Simplemente quita, por favor, ese maldito huevo y pon una foto tuya o un logo de tu marca para tener una idea de con quien (o quienes) estoy hablando.

Si tienes foto, pero no tienes biografía, la cosa ya va mejorando, pero sigue estando muy floja. Ten en cuenta que tu biografía es tu tarjeta de presentación en Twitter y una buena, aunque breve, presentación, igual que en la vida real, motiva mucho más para iniciar un primer nivel de relación.

2. Eres un fantasma

Twitter en particular y las redes sociales en general están llenas de estos personajes, en @c2cero me he topado ya con muchos de ellos. No haber puesto ni foto, ni biografía en Twitter es algo que queda francamente mal y un gran freno al crecimiento de tu lista de seguidores.

Uno de los perfiles más frecuentes es precisamente el de super-experto de social media o experto multinivel con 8 seguidores en Twitter… (y mira que soy de los que opinan que el número de seguidores no dice nada de la calidad de la cuenta).

En fin, creo que ya sabes a lo que me refiero y no hacen falta más explicaciones. Si se te ha ocurrido la feliz idea de presentarte como medio gurú en algo en lo que no cuentas con credenciales, permíteme un consejo: quita la parte de fantasma de tu perfil, preséntate con naturalidad, sin ir de gurú.

Cuenta, por ejemplo, simplemente qué cosas de gustan y cúrrate poco a poco tu timeline con tweets interesantes que aporten valor. Así, cuando tengas un cierto historial, un cierto nivel de marca personal, quizás lo de ir de “experto” ya no quede tan horriblemente mal.

3. Tu biografía no lleva un enlace

Esto en realidad es una razón bastante menor, pero lo incluyo para completar la parte que se refiere al perfil Twitter.

De hecho, hay mucha gente muy interesante que encaja en este perfil entre la cual me gustaría destacar especialmente el perfil de “descubridor” que es esa gente que no tienen una fuente propio como un blog o similares, pero que hacen una labor incansable y valiosa de descubrir y difundir referencias interesantes de otros sitios aportando con ello mucho valor a la comunidad.

Por tanto, en realidad no se trata tanto de que la ausencia del enlace sea negativa como tal, sino que disponer de un enlace aporta un plus importante.

Un enlace a un blog, una biografía más detallada, tu perfil LinkedIn o similares siempre va a permitir hacerme una idea un poco más detallada de quien eres, lo cual favorece el interés que me pueda suscitar tu perfil y además da una sensación más profesional con un cierto aire de marca personal, lo cual siempre es positivo.

4. Sigues a miles de cuentas

El tema de la legitimidad engrosar las listas de seguidores con técnicas de follow/unfollow, con herramientas de autofollow/unfollow o simplemente por seguir, por “cortesía”, a todo el mundo que te sigue a ti y el debate sobre calidad versus cantidad de seguidores son clásicos donde los haya en Twitter.

No haces daño a nadie por seguir a mucha gente, pero personalmente no me gusta porque no puedo evitar una cierta sensación de engaño, de falsas promesas por así decirlo porque ya que es obvio que más allá de 200 o 300 personas (ver el famoso número de Dunbar) es imposible decir que estás siguiente a alguien “en serio” salvo que dediques una parte desproporcionada de tu tiempo a leer los tweets de tu timeline.

Mi interpretación del hecho de seguir a gente en Twitter es que estás expresando un cierto interés por sus contenidos y un cierto compromiso de interacción. Si no es así, no le veo ningún sentido. Por ese motivo, cuando veo a una cuenta que sigue a su vez a varios miles de otros usuarios Twitter, de entrada, me echa mucho para atrás.

Si encima veo que el número de seguidos multiplica por n al número de seguidores ya me quedo con una sensación realmente muy negativa, una impresión de que lo que busca esa persona en Twitter es únicamente conseguir seguidores a toda costa.

Pero lo dicho: éste es un tema enormemente subjetivo y opinable, sujeto a los gustos de cada uno. En cualquier caso, te conviene utilizar las listas de Twitter, así que te dejo este vídeo con un pequeño tutorial de una herramienta que te permite gestionar un gran número de listas y seguidos con un esfuerzo mínimo:

Trucos Twitter: Organiza tus listas Twitter más fácil y rápido con Twitlistmanager (español)

5. Eres famoso

Personalmente no comparto ese morbo por las cuentas de los famosos. Es más, las cuentas de artistas, jugadores de futbol y similares me parecen que son las que, por lo general, producen el contenido más irrelevante y estúpido de todo Twitter, aunque obviamente hay grandes excepciones.

Por si fuera poco, mucho de ellos tienen la falta de gusto de poner a un community manager en su lugar intentando aparentar que son ellos mismos. Ese rollo tan cutre me toca las partes blandas, francamente.

6. No te he podido dedicar el tiempo que te mereces

Obvio, pero a veces se olvida esta razón tan sencilla y frecuente, por eso la quiero recordar. En algo más de medio año hemos pasado de 0 a casi 700 seguidores. No es una cifra espectacular, pero suficiente para que haya que echar un rato a cada seguidor si lo quieres conocerle un poco más en serio.

Este blog, por ahora, es una actividad para la que contamos con un tiempo muy tasado y hay días que nos siguen decenas de personas. Por otra parte, en el blog y el canal YouTube cuento con cierta colaboración, pero la cuenta de @c2cero la gestiono prácticamente yo sólo.

De vez en cuando voy tirando hacia atrás conforme tengo un hueco para ir conociendo un poco mejor los seguidores de @c2cero y ver si hay gente que me encaja para seguirla, pero hoy por hoy, por desgracia, es inevitable que se quedan cuentas muy interesantes en el camino.

7. Tu timeline no tiene nada que ver con mis intereses

Obvio y no lo habría ni incluido de no ser porque me gustaría aprovechar la ocasión para insistir en que no pasa nada por no seguir a alguien, es normal. Hay aplicaciones que por un uso abusivo de sus usuarios se han convertido en auténticas máquinas de spam en Twitter.

Algunos twitteros (no pocos, sobre todo entre quienes empiezan) creen que no seguir a alguien que te sigue a ti es una ofensa. Pues no, no lo es y no pasa absolutamente nada por no hacerlo.

Si no te sigo, no te estoy diciendo que tengas un timeline malo, simplemente que sus contenidos no encajan con mis principales intereses, lo cual no quita que su timeline sea de una calidad excelente, pero en otros temas que simplemente no están entre los que más me interesan.

8. Tus tweets no aportan valor añadido

Twitter es un sitio con un fuerte espíritu de comunidad y cuando estás en una comunidad es muy importante aportar algo de valor a los demás. Esa es la esencia de que la interacción en la comunidad tenga sentido, resulte satisfactoria y resulte también sostenible ya que de lo contrario es sólo cuestión de tiempo de que la gente abandone la comunidad y que ésta se desintegre.

Por tanto, cualquier persona que participe en Twitter u otras comunidades comparables debería tener muy en cuenta este punto. Pero por desgracia hay personas que no tienen ninguna sensibilidad a estas cosas y twittean con mucha frecuencia cosas que no tienen absolutamente ningún interés para los demás.

Todo el mundo debería poner el filtro a sus tweets de preguntarse si está aportante realmente algo a los demás y si no lo está haciendo mandar ese tweet a la basura. ¿Cuándo me aportas valor?

Pues es fácil, diría incluso que de sentido común: me aportas valor cuando me enseñas algo, cuando me haces pensar, cuando me haces reír, cuando me demuestras que estoy equivocado en algo, cuando me has aportado enlaces a cosas interesantes, cuando hemos compartido emociones… y muchísimas otras cosas más.

9. Escribes mal

Aunque por alguna errata puntual (que todos cometemos) no pase nada, si veo que no prestas ninguna atención a la ortografía es más que probable que te deje de seguir. Es que me produce dolor de ojos, que quieres que te diga.

Si encima escribes con lenguaje SMS hasta unos extremos que haga falta un diccionario para traducir tus tweets ya te garantizo definitivamente mi unfollow.

10. Sólo hablas de las chorradas irrelevantes que haces en tu vida diaria

Ya sabes a lo que me refiero: “probando mi nuevo móvil”, “metiéndome en el tren”, “viendo las musarañas”… Es un caso particular del punto anterior muy típico que me pone realmente de mala leche. Estos tweets no solamente los encuentro tremendamente aburridos e irrelevantes, es que además me hacen perder el tiempo, meten ruido en mi timeline… En fin, me molestan sobremanera.

Por supuesto, éste es otro punto de vista muy personal, hay gente a la que le encantan estas cosas. Incluso algunos consideran que enterarse de todo lo que hace la gente que sigues en su día a día es la esencia misma del espíritu de Twitter.

De hecho, incluso Twitter mismo lo ha fomentando con su pregunta de “¿Qué estas haciendo?“ (en su momento aparecía como título en la casilla de redacción de los tweets).

Sin embargo, parece que en Twitter han reflexionado porque esta pregunta ha pasado a “¿Qué esta pasando?”

En ese sentido estoy totalmente de acuerdo con quienes opinan que “¿Qué estás haciendo?” siempre fue la pregunta equivocada.

11. Foursquare (Odio Foursquare)

¿No has recibido alguna vez esos tweets tan pesado de “I’m at XXX” o “XXX has become mayor of YYY”?  Eso es Foursquare y este tipo de spam que muchos usuarios Twitter han generado con esta herramienta me ha inculcado un profundo odio que me ha quitado todas las ganas de probar este servicio.

Foursquare no es ni mucho menos el único ejemplo, pero el que mas me ha molestado con diferencia. De todas formas, para ser justo tengo que decir que la culpa no es del servicio, sino la actitud de los usuarios que lo configuran este tipo de servicios/aplicaciones para que vuelquen todo esta basura en su timeline.

Por suerte, desde hace tiempo ya no veo este tipo de cosas en mi timeline, pero ha sido tanto que ha hecho mella: a quien me genere esta porquería en mi timeline le hago un unfollow inmediato.

12. Robas los tweets a los demás (decir que es tonto porque citar no quita mérito, todo lo contrario)

Éste es un criterio definitivo y fulminante para dejar de seguirte. Hacer esto me parece tan estúpido como de mal gusto porque alguien que actúa así no ha entendido en absoluto de lo qué van las redes sociales, haciendo estas cosas no consigues ningún beneficio y si acaso, sólo perjudicas tu propia imagen.

Si alguna vez te has visto tentado a hacer lo mismo, deja de hacerlo, no tiene ningún sentido: no hace falta que parezca que todo lo inventas y descubres tu mismo, citar a la fuente no te quita mérito, todo lo contrario.

13. Apareces como por arte de magia en mi lista de seguidos

Esta es la razón más grave de todas, además me parece que define a la persona de una manera concluyente. ¿Cómo se puede tener semejante morro para spamear de una manera tan descarada? ¿Y cómo puedes pensar que alguien te va a seguir en serio si te has colado en su timeline de esta forma tan guarra?

Aún no sé muy bien cómo funciona este fenómeno de que de repente aparezcas como seguidor de ciertos individuos (un día me pondrá a investigarlo, un buen tema para dedicarle un post, por cierto).

Sospecho que la cosa pasa por algunas aplicaciones a las que das permisos sobre tu cuenta Twitter y que se aprovechan de esta vía para permitir a usuarios (previo pago, supongo) que se “apunten” en las cuentas de otros usuarios de Twitter.

A este tipo de personajes en cuanto los detecto, por supuesto, los bloqueo inmediatamente y uso la opción para reportarlos como fuentes de spam a Twitter (también tengo que investigar algún día si esto sirve para algo…). En fin, simplemente impresentable.

¿Cuáles son tus razones?

Estas han sido mis principales razones para no seguir a alguien en Twitter, aunque hay muchas más se me ocurrían fácilmente más de 25, pero no quería convertir este post (que ya es larguito) en un post gigante.

En cambio, seria mucho más interesante conocer tu opinión sobre este asunto: ¿Cuáles son tus razones particulares para no seguir a alguien en Twitter y en qué puntos de los expuestos no estás de acuerdo?

Por Javier López El 9 de mayo del 2012 ·

Actualización (31/05/2012): En vista de la muy buena acogida de este post me he animado a publicar una segunda parte con las razones que por no alargar el post en exceso había dejado fuera, ¡no te la pierdas!

13 Razones más por las que no te seguiría en Twitter

Cuando publiqué el post de “13 Razones por las que no te seguiría en Twitter”, como ya decía en el propio post, me quedé con las ganas de exponerlas todas, pero me tuve que cortar porque habría salido un artículo kilométrico.

Sin embargo, después de observar la buena acogida de aquel post (en este momento acumula más de 300 retweets) tengo una excelente excusa para retomar el tema y completar hoy aquella lista de razones con las que entonces se quedaron en el tintero.

Aunque se suele decir que las segundas partes nunca fueron buenas, espero que esta vez consiga que este post sea una excepción y que te resulte, al menos, tan entretenido como parece que lo fue el primero para los lectores.

13 nuevas razones para no seguirte o dejar de seguirte

Me gustaría insistir de nuevo en el hecho de que se trata de razones muy subjetivas y personales y en algunas de ellas seguro que no vamos a coincidir. Por otra parte, no hay que tomárselas de manera categórica, yo mismo me las salto muchas veces si los aspectos positivos de la cuenta Twitter en cuestión me compensan.

Aclarado esto, ya te dejo con las 13 razones de hoy que espero te sean útiles para sacar algún que otro criterio para la recomendable práctica de la limpieza periódica de tu timeline.

1. Escribes todo con mayúscula

Cuantas veces ya se ha dicho que las mayúsculas en comentarios, tweets y similares equivalen a gritar y aún así se sigue viendo constantemente gente que lo hace una y otra vez.

Pues si perteneces a ese grupo de gente, métete en la mollera que hacerlo resulta igual de desagradable, cansino y maleducado que hacerlo en la vida real, así que por favor: para de hacerlo y deja de molestar de una vez por todas a los demás.

2. Cuando escribes, escribes 20 tweets seguidos

Esto es algo que he observado con cierta frecuencia. Me molesta mucho ver 10 o 20 tweets seguidos de la misma persona, es evidente que están automatizados lo cual los hace mucho más fríos y ver de repente la misma cara en todos los tweets de tu timeline crea una desagradable sensación de estar recibiendo spam.

La ironía del asunto es que me ha pasado incluso con tweets de calidad, tweets que no son spam en absoluto, pero cuyo autor ha tenido el mal criterio de encolarlos todos juntos para la misma hora. Pues bien, aun así resulta desagradable y persiste ese inevitable tufillo a spam.

Así que si me permites un consejo: no hagas esto, de verdad, desmerece muchísimo y es una verdadera pena porque unos buenos tweets te los puedes cargar tontamente con ese tipo de prácticas.

3. Eres un fanboy

Twitter es un lugar estupendo para intercambiar ideas y aprender con ello muchas cosas. Pero para hacerlo hay que tener una mentalidad abierta, razonable y razonablemente objetiva ante las cosas que se discuten, una mentalidad que pretende encontrar algo de verdad en las cosas y no simplemente demostrar que uno lleva razón.

Por suerte, la gran mayoría de la gente que pulula por Twitter ha comprendido que esto es así y, por tanto, no hay ninguna necesidad de aguantar los fanatismos y la irracionalidad. No tiene ningún sentido y además es muy, pero que muy cansino. Así que si muestras actitudes de fanboy en tus tweets te garantizo que no te voy a seguir ni de coña y si accidentalmente hubiese llegado a seguirte, no tardaré en dejar de hacerlo.

Además, créeme: si piensas seguir haciéndolo, no sabes el nivel de ridículo que estás haciendo ante la mayoría de la gente que te va a leer. Este tipo de actitudes estúpidas ya están muy superadas entre la gente que se mueve con soltura en la red y preferimos dejárselas a los tertulianos de pacotilla que pululan por los programas de telebasura y demás estercoleros.

4. Eres un fanboy político

Buff…, buff…, buff…

5. Eres un macarra, violento, pornoadicto o personaje similar

Este tipo de personajes es que simplemente me caen mal, cómo lo definiría: digamos que los encuentro tremendamente cutres y no me generan el más mínimo impulso de leer sus idioteces. Además, no pegan en absoluto con el espíritu de Twitter y las redes sociales en general. En fin, no sé si me explico: por favor, no me aburras con ese tipo de porquería.

6. Publicas en gran medida detalles íntimos de tu vida

Hay una línea fina roja entre comentar cosas personales (lo cual en la dosis adecuada puede ser muy positivo y encajar muy bien en Twitter) y ser un plasta que abusa de los detalles íntimos y morbosos de su vida en un evidente intento de llamar la atención.

Si te gusta hacer eso, decirte simplemente que no me interesan este tipo de detalles íntimos tuyos. De verdad, no le encuentro ningún morbo ni interés especial a que me bombardees con ese tipo de cosas, así que, por favor: ahórramelos. Búscate un chat de gente afín y os los contáis entre vosotros, mucho mejor así.

7. Sólo haces RTs

Aquí toca ser sincero y admitir que soy el primero que a veces abusa de hacer retweets, pero, como siempre, todo tiene su punto de equilibrio.

Una cosa es hacer retweets con frecuencia, pero cuidando la selección de los mismos, lo cual aporta valor a tus seguidores, y otra muy diferente la práctica de no twittear prácticamente ningún contenido propio y limitarse a twittear simplemente otras fuentes (blogs, etc.), especialmente cuando se hace con herramientas automatizadas como Yahoo Pipes o Twitterfeed.

Este tipo de herramientas, utilizadas con criterio, pueden estar muy bien para complementar tus tweets, pero desgraciadamente en muchos casos se usan con muy poco criterio y se convierten en una gran fuente de ruido muy molesto. Luego están además los retweets automáticos que se nutren del timeline de otros usuarios.

Aquí ocurre lo mismo, una buena selección manual de retweets de una buena variedad de fuentes añade valor a un timeline, pero el retweet automático sin más va totalmente en contra del espíritu de Twitter y resulta con el tiempo cada vez más molesto.

Un caso curioso que se me ha dado es el caso de un usuario de Twitter que aparece periódicamente en mis menciones y que aprovecha este artículo y el siguiente (tienen enlaces para twittear automáticamente) para hacer una retahíla de retweets haciendo caso omiso del aviso del propio artículo que avisa precisamente de no hacer estas cosas porque son spam.

8. ¡El Diario de XXX está disponible!

Ésta es quizás la razón para dejar de seguir a alguien que más me salto, aunque no deja de ser un tema que me molesta bastante como, en general, todos los tweets automatizados que no aportan valor y que invaden de manera masiva tu timeline. La razón por la que me lo salto esta regla con cierta frecuencia es que resulta tan frecuente que dejaría de seguir a no pocas cuentas Twitter que aprecio, así que les “aguanto” esta molestia.

El fenómeno ha surgido con fuerza hace unos dos años y consiste en agregadores de enlaces como Paper.li o The Twetted Times que se nutren del timeline de un usuario y que se encargan automáticamente de diferenciar los enlaces que hemos recibido en Twitter para agruparlos por categorías y componer con ello una especie de periódico personalizado del usuario.

Este tipo de tweets me molestan mucho porque al no aportar nada son ruido. Es excesivo que a diario te lleguen los avisos, a la tercera vez que me llega un tweet de estos ya estoy más que enterado de que tienes un diario, no hace falta que me lo recuerdes todos los días. Además, estos avisos no hablan de los contenidos, como mucho mencionan los autores de los tweets publicados.

Mira, si me gusta tu selección de contenidos es posible que visite tu diario e incluso lo incluya entre mis fuentes habituales de lectura. Pero, por favor, no me lo recuerdes todos los días, es la mejor manera de espantarme para que jamás acuda a visitar tu periódico.

9. Usar Twitter como sustituto alternativas al SMS o Whatsapp

Otro fenómeno que he observado alguna vez son los grupos de amigos que usan Twitter como si fuera su canal Whatsapp particular. Iniciar conversaciones entre pequeños grupos de gente forma parte de la actividad normal y lícita en Twitter, pero de ahí a usarlo principalmente como chat con tus amigos va un trecho.

Si usas Twitter así, no sé para qué quieres followers a los que sólo les vas a llenar su timeline con ese tipo de basura.

10. Tu timeline sufre un exceso de autopromoción

Este punto también resulta obvio. La autopromoción en su justa medida es habitual y no tiene nada de negativo, es una costumbre extendida usar una cuenta Twitter para anunciar nuevas publicaciones en un blog, nuevos productos, servicios,… Como decía, es un uso habitual y lícito.

Pero, como en otras ocasiones, de nuevo se trata de una simple cuestión de buen gusto, equilibro y de no pasar líneas rojas. Hay muchos autores de blogs, marcas y empresas que confunden Twitter en ese sentido con una herramienta de marketing pura y dura, lo que demuestra que no han entendido bien el espíritu de Twitter (o les da simplemente igual).

Twitter efectivamente se puede usar como una potente herramienta de marketing 2.0, pero hay que entender su naturaleza específica para sacarle todo el partido. En Twitter lo importante es precisamente crear una comunidad y una relación de confianza con tus seguidores. Eso te proporcionará influencia y tu marketing funcionará solo. Y esto no se consigue con un timeline que no ofrezca más que anuncios comerciales huecos.

11. Engañas (enlaces a publicidad encubierta)

Esta costumbre me sienta especialmente mal. Se observa (cómo es lógico), sobre todo, en aquellas cuentas que han conseguido muchos followers (decenas de miles o más) y que llegado a ese punto intentan rentabilizarlos económicamente.

No hay nada malo en querer rentabilizarlo un timeline, es más creo que es muy justo que recibas algo a cambio si creas y compartes contenidos con los demás. Da igual que sean clics en los anuncios de un blog que clics en enlaces patrocinados de un timelime.

Pero lo que no vale es engañar al seguidor, hacerle creer que es una recomendación auténtica cuando en realidad te va a llevar a un sitio basura. De hecho he dejado de seguir, por ejemplo, una cuenta Twitter de “frases geniales” con cientos de miles de seguidores precisamente por este motivo.

No es de recibo que leas un tweet que diga simplemente algo así como “¡Esto es buenísimo, no te lo puedes perder!” creando expectativas de un contenido divertido y que cuando haces clic en el enlace resulta ser un burdo anuncio comercial. Eso es engañar a tus seguidores sin más.

Por otra parte, no hay ninguna necesidad de este tipo de prácticas detestables y además resulta bastante estúpido porque es la típica estrategia cortoplacista que a medio plazo no te lleva a ninguna parte porque poco a poco te cargarás tu reputación y tu marca personal y no te hará caso ni tu madre.

Por tanto, lo encuentro cutre y estúpido porque además, se puede conciliar perfectamente un marketing de afiliación “honesto” con buenos resultados económicos recomendando solamente productos y servicios de calidad. Eso sí, te lo tendrás que currar y corto plazo probablemente no sean tan rentable como las técnicas deshonestas.

12. Abusas de los hashtags

Los hashtags son una de las señas de identidad de Twitter y su estatus se lo tienen merecido porque son una herramienta muy útil tanto para ver en un ojeo rápido de tweets de qué va el tweet y su enlace adjunto o para buscar directamente tweets sobre un determinado tema en el buscador de Twitter y, como sabes, cuando un hashtags se usa mucho sirve para detectar los trending topics, los temas “calientes” del momento.

Pero para que esto funcione bien, es necesario que los usuarios los usen con diligencia, si la mayoría de los usuarios los utilizasen mal, este sistema se volvería inservible y se vendría abajo.

En ese sentido no vienen a cuento hashtags que no correspondan a palabras clave que caractericen el contenido con respecto a su contexto o de nombres de marcas cuando no guardan ninguna relación relevante con el contexto.

Por ejemplo: un tweet que simplemente diga algo así como “Desayunando en el Starbucks debajo de mi casa” ya mete bastante ruido en un timeline, pero si además pones “#Starbucks” ya no viene a cuento para nada. Es, como mucho, una manera de darte más importancia ya que no aportas nada a una persona que esté buscando a ver qué cosas están pasando en relación con Starbucks. Que tú estés desayunando ahí está muy para ti, pero para la comunidad Twitter es irrelevante.

Sin embargo, fíjate que otra cosa muy distinta sería un tweet que diga “Mañana, promoción de 2×1 en de desayunos #Starbucks”. Ahora quien busque algo relevante que tenga que ver con Starbucks sí que va encontrar un resultado relevante, incluso muy relevante.

13. Eres un plasta y cansino

¿No has visto alguna vez una mención te tu cuenta diciendo algo así como “¡Hola @xxx, te invito a que me sigas!”?  Mi experiencia cuando he investigado el timeline de este tipo de individuos “coleccionistas de seguidores” es que su timeline suele estar lleno de mensajes de este tipo, con apenas contenido “normal” medianamente aprovechable. Se ve que se pasan el día intentando pescar a nuevos seguidores.

Todavía no he entendido muy bien qué persiguen exactamente, pero desde luego les tiene que funcionar, porque muchos ya tienen un número considerable de followers. Lo que me pregunto es qué criterio siguen las personas que les siguen a ellos y para qué quieren acumular seguidores con un timeline como ese. ¿Para presumir de ellos cómo se fueran cromos?

En fin, si eres alguien así, ahórrate por favor el esfuerzo conmigo.

¿Cómo lo ves? ¿Estás de acuerdo?

¿Cómo lo has visto? ¿Coincide tu manera de ver las cosas con lo expuesto en el post crees que las cosas no son así?

Pues eso, me gustaría mucho conocer tu punto de vista sobre los puntos que he planteado en este post, saber en cuales coincides y en cuales no y por qué. Si te animas, puedes dejar tu comentario un poco más abajo en la zona de los comentarios.

Por Javier López El 30 de mayo del 2012 ·

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