Hoy el inicio de una novela que duró entre mis manos menos de un par de horas, pero que ha resultado ser toda una sorpresa. Una muy agradable sorpresa.
Se titula EL PINTOR QUE ESCRIBÍA de Leticia Weirzchowski y comienza así...
"Sierra Gaucha
Septiembre 1958
El cielo es de un azul intenso que empalidece en el horizonte. El sol empieza a deslizarse hacia el oeste, y la tarde se extingue sutilmente, deshojándose sobre la inmensa casa blanca de dos plantas, arañando su cima, el pequeño tejadillo del desván con una pequeña ventana azul. A lo lejos, en las viñas se ven los trabajadores, diminutas criaturas bajo el sol dorado de septiembre. Gente de región que trabaja para Antonia Maestro desde que ella llegó a estas tierras, venida de Italia, en los tiempos en que la Segunda guerra estaba apenas empezando, hace veinte años. No se ve a nadie alrededor de la casa".