2 cosas que sólo dependen de ti para ser más feliz

Por Maria Mikhailova @mashamikhailova

¿A quién no le gustaría ser más feliz, más completo, alcanzar los resultados y tener una vida más plena? Sin embargo, a veces, muchas veces, somos nuestros primeros saboteadores para conseguir la vida que deseamos. ¿Y si te dijera que en realidad eres tú quien crea estados emocionales bajos, y que con sólo 2 claves podrías mejorar sustancialmente tu satisfacción en la vida?

Mi participación en el I Congreso de la Tristeza e Insatisfacción personal

Desde la semana pasada es posible que recibieras varios emails de parte de Jesús Matos, de En Equilibrio Mental, psicólogo y blogger, que ha creado un proyecto muy bonito y muy necesario, reuniendo a 17 expertos en temas de psicología, coaching, filosofía, etc. para traerte a través de vídeos diarios valiosísima información. Y tengo el honor de formar parte de este congreso, participando con un vídeo muy interesante. Todavía estás a tiempo de apuntarte y recibir esos vídeos llenos de motivación, conocimiento e inspiración.

Y ahora paso a ofrecerte esas dos claves que han estado dando vueltas en mi cabeza estos días. Quería que fueran 3, pero entonces ya me salían 5 y 7, y prefería que fuera algo más corto y más fácil de leer, ahora que entramos en el mes de julio y muchos estamos de vacaciones.

Clave 1: Gratitud

Pero no gratitud de la superficial, no, esa no funciona. Sino la gratitud desde dentro, gratitud por todo, hacia todos y hacia todo. Precisamente en el vídeo que te comparto, la más importante recomendación que ofrezco a personas que se sienten vacías, tristes, apáticas o desmotivadas es poner en marcha la gratitud en su vida. Si todavía no has visto el vídeo, puedes observar cómo es posible cambiar el estado emocional rápidamente. Es un vídeo que no está abierto para todo el mundo y pronto pasará a formar parte de un curso online, así que aprovecha para verlo ahora.

Clave 2: Compromiso

Así de fácil. Y así de difícil, ¿verdad? Comprometerse contigo y con los demás. Comprometerse y cumplir lo prometido. El compromiso lleva a la acción, nos obliga a tomar decisiones, y por tanto, a conseguir resultados.

Sólo las personas comprometidas de verdad con sus objetivos, con su vida, sus relaciones, etc., triunfan en la vida. Seguramente ya hay algún área de tu vida en el que tienes un total compromiso: tus hijos, por ejemplo. Si se portan mal, tú sigues con el compromiso de cuidarles, alimentarles y amarles. O tu pareja, por poner otro ejemplo.

Ahora no está muy de moda eso de casarse, precisamente porque huimos del compromiso, creemos que es algo que nos priva de nuestra libertad. No digo que haya o no haya que hacerlo. Se puede tener un verdadero compromiso fuera del matrimonio y nadie garantiza que una pareja casada no se rompa. Pero sí es cierto que la idea del compromiso a muchos nos asusta terriblemente, como lo cuento en este vídeo, hablando del miedo al compromiso.

Pero el compromiso es mucho más global que todo esto. Imagínate que te has comprometido a darle una respuesta a alguien antes de una determinada fecha y pasan los días y esa persona no sabe nada de ti. O te has comprometido a un trabajo o a ayudar a alguien pero de repente te sientes con pocas ganas y decides no hacerlo. ¿Qué menos que avisar a esa persona, verdad? Pues por desgracia me encuentro con frecuencia con personas que no respetan sus compromisos, promesas o simplemente se esconden de sí mismos y de los demás.

¿Y cómo crees que serán las vidas de esas personas? Probablemente esa falta de compromiso con los demás la tienen también en su propia vida. Saben que quieren y deben cambiar, pero se comportan como avestruces, uno de los 3 estados mentales en los que caemos ante determinadas situaciones y desafíos de nuestra vida. Esconden la cabeza y no pasan a la acción. De ahí que su autoestima se resienta, que sientan que no son capaces, incluso que estén convencidos de ello... y así no consiguen los resultados que desean y terminan frustrados y desmotivados. Con lo cual ya es más fácil caer en la actitud de víctima, sintiéndose culpable o culpando a algo o a los demás.

Si te interesa este tema, en este artículo además te cuento la diferencia entre motivación y compromiso.

El compromiso es vital para sentir que avanzas, para aumentar tu confianza en ti, pues ésta crece con la experiencia, la práctica, cuando te demuestras que puedes, cuando ves que nada se te resiste y si ocurre, no pasa nada, lo sigues intentando una y otra vez.

Practica el compromiso en tu vida diaria. Cumple tus pequeñas hechas promesas a los demás y sobre todo las que te haces a ti mismo. Si crees que tu salud es importante, comprométete con ello... empieza a cuidar tu cuerpo, a alimentarte mejor. Y si no puedes hacerlo a solas, ¿para qué crees que están los coaches como yo? Precisamente para que haya un control, monitorización y supervisión de lo que haces. Los mejores artistas, deportistas y ejecutivos tienen a alguien que les supervise. Pero, ¿quién te supervisa a ti?

Y por último, una pregunta que me gustaría lanzarte. ¿Estás de acuerdo con estas dos claves? ¿Cuáles son tus claves para ser más feliz? Si lo compartes con otras personas, estás ayudando a ampliar y mejorar esta idea que te he presentado en este artículo. ¡Muchísimas gracias!