Revista Coaching

399.- "Todo lo que quieres en la vida está fuera de tu zona de confort."

Por Ignacionovo
Autor: Robert Allen. El ser humano tiene una forma cuando menos curiosa de plantearse cómo conseguir lo que verdaderamente desea en la vida. La estrategia siempre es obtener el máximo resultado, con el empleo del mínimo esfuerzo y, si fuera posible, sin prodigar esfuerzo alguno. Es decir, queremos alcanzar un rendimiento superior, con una mínima inversión de tiempo, energía y talento.
Yo me apunto a lo anterior, y entiendo que cualquiera en su sano juicio también lo hará. Conseguir el trabajo anhelado, por supuesto excelentemente bien remunerado, obtener el reconocimiento y el respeto general por nuestra labor, alcanzar fama y gloria siendo líderes representativos en nuestra comunidad, dar con la pareja perfecta, y amar y ser amados con pasión para siempre, tener todo lo absolutamente necesario para disfrutar de una vida sin carencias de ningún tipo… ¡y sin hacer nada para conseguirlo!, es una oferta que nadie rechazaría.
A aquel que le lluevan sin más todas estas dádivas, que prescinda del paraguas y se deje empapar por tamaña fortuna lograda sin esfuerzo y sólo por el hecho de estar ahí: en mitad del chaparrón, en el día que desde el cielo decidieron dejar caer gratis todo lo bueno que queremos en la vida.
Para los demás mortales sin tanta suerte, nos quedará otra vía. Aquella que señala que nada verdaderamente valioso se obtiene sin esfuerzo y es más, hacerlo así tampoco supondrá ninguna garantía.
Si lo pensamos bien, la frase de hoy resume perfectamente el espíritu del cómo se logran las cosas. Necesitaremos salir de la rutina, de los hábitos adquiridos y de la mortal costumbre, para ir en busca de lo que soñamos. No queda otra opción. En el sitio en el que estamos ahora, quizá calentitos y cobijados en el calor del hogar o de una actividad profesional soportable, aunque no nos emocione, no está lo que soñamos y habrá que alejarse de la ‘chimenea’, pasar frío y salir a la calle para buscarlo.
Renunciar a la propia comodidad personal puede ser una de las tareas más difíciles a las que nos podamos enfrentar y para ganar esa pelea tendremos que sentir rebeldía interior y también un descontento creciente, porque a quien se encuentre a gusto o habituado o con sus necesidades medianamente cubiertas, le resultará dificultoso encontrar el impulso para moverse de donde está.
Habrá que notar la silla incomoda, como decía Franklin, porque si bien en la comodidad no se hallan dificultades ni problemas de ningún tipo, tampoco nos permite desarrollarnos, ni crecer, ni superarnos, además de no encontrarse nunca en ella los mejores sueños.
Reflexión final: Resumiendo la reflexión de hoy: todo el que desea algo verdaderamente valioso para su vida, deberá estar preparado para afrontar una larga travesía llena de sacrificio, esfuerzo, perseverancia, dedicación y además, sin tener la constancia de que algún día alcanzará su meta. Por ello, sólo llegan unos pocos, los que no se rinden, y por ello, son muy pocos los que están dispuestos a abandonar su zona de confort.



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