Ha costado trabajo llegar a este punto por el secretismo en la preparación de las iniciativas que debían conformar dicho programa, hasta el extremo de despertar la alarma y desatar los nervios en los responsables de algunas de las instituciones más directamente vinculadas al proyecto. No hace mucho, el director de la Real AcademiaEspañola de la Lengua(RAE), Darío Villanueva, advertía de que “el tiempo empieza a correr y la conmemoración del Estado no se conoce”. Su homólogo del Instituto Cervantes, entidad constituida para promover el estudio del español en el mundo, Víctor de la Concha, también deploraba en octubre pasado el retraso de los trabajos de la Comisión. Causabaperplejidad que los ingleses, que también celebran el cuarto centenario del fallecimiento de William Skakespeare, ya hubieran publicado un artículo a nivel mundial, de la mano de su primer ministro, David Cameron, para anunciar los fastos con los que piensan conmemorar durante todo este año a su autor igualmente universal. España perdía la oportunidad de liderar las iniciativas que han de marcar un año de especial relevancia en la literatura universal y de enorme trascendencia en el ámbito cultural español.
En un país en que los índices de lectura son preocupantes y delatan nuestras preferencias, desaprovechar esta efemérides para fomentar este hábito entre los jóvenes, mediante iniciativas culturales encaminadas a divulgar el conocimiento y la obra de este autor en la comunidad educativa, parece un sinsentido, por mucho que se empeñe el Gobierno en resaltar la participación y la inversión privada en el evento, a la que se le ofrece desgravar con un 90 por ciento sus aportaciones en la colaboración y realización de las actividades de este cuarto centenario. Aunque es verdad que la conmemoración contempla exposiciones relativas al Siglo de Oro en el Museo del Prado, realización de espectáculos teatrales, la creación de un ballet por la Compañía Nacionalde Danza, la grabación de varias series por Radiotelevisión Española, y hasta la puesta en marcha de una página web sobre la efemérides, entre otras iniciativas, la mayor parte de los actos están subordinados a la voluntad de cada organización o institución participante, cuya autonomía de colaboración se respeta. Es decir, aparte de acciones propagandísticas, que encima cuentan con importantes bonificaciones fiscales, con que se autopublicitarán estos organismos e instituciones al albur de los 400 años de Cervantes, poco queda que sirva en realidad par que los españoles valoren la importancia capital de Miguel de Cervantes en la cultura hispana y en la literatura universal, y se sientan atraídos por conocerlo y leerlo.
Lienzo de Babel también aportará su insignificante contribución a la conmemoración del IV Centenario del fallecimiento de Miguel de Cervantes con la inserción de un lema en la página durante todo el año 2016. Si con ello conseguimos que, al menos, un lector del blog caiga en la tentación de leer alguna obra de Cervantes, nos daremos por satisfechos.