5 formas de salvar al Sorprendente Hombre Araña

Por Cinéfilo Criticón @cinefilocritic

No puede ser que después de casi un mes de estreno recuerde más la adrenalina del Capitán América con sus escenas de acción, que cualquier aburrida secuencia con “chispitas”.  A que grado a llegado este héroe que no es necesario hacer comparaciones con los grandes de los cómics, simplemente no puede con la última película del género.

Es por eso que les presento mis cinco soluciones para recuperar la gloria del héroe arácnido.

1.- Despidan a los guionistas Alex Kurtzman y Roberto Orci 

Son excelentes para crear escenarios apocalípticos, grandes amenazas y construir escenas plagadas de efectos visuales. Te mantienen en suspenso con un misterio oculto del cual no tienen respuesta o solución, y por lo tanto terminan ignorándolo. Pero son pésimos en desarrollar personajes y toda su fama se la deben a los actores y directores que son competentes en su trabajo. Ninguno de los tres villanos presentados tiene una frase memorable o motivación justificable para destruir al Hombre Araña.  Las excusas son absurdas y por lo tanto el resto pierde importancia. Amenazan con traer a la existencia los Seis Siniestros más grises y sin personalidad que puedan existir. Miren lo que le hicieron a Rhino y ahora multiplíquenlo por los otros tres enemigos que restan. Al menos que quieran hacer una película de cinco horas para desarrollar a tanto villano, debe de hacer un gran trabajo el guionista para crear individuos interesantes, y por ahora los dos que están al mando son incompetentes. Su mayor contribución serán secuencias de acción de luchas interminables llenas de destrucción digital, en donde el único beneficiado será la compañía encargada de los efectos.

2.- Un solo villano a la vez

No es necesario llenar la pantalla con tanto villano o superhéroe, si no esto no son los X-Men para tener de todos los colores y sabores. Tampoco se trata de jugar a la lotería o elegir un malvado para lograr el objetivo del 3D. Aquí hay un protagonista que necesita un desafío tanto para Parker como para su álter ego y el villano debe de ser un motivante para lograr su evolución. Por segunda ocasión se intenta la colaboración entre enemigos y las excusas resultan falsas e incomodas porque no existe relación uno con el otro. Entre más personajes, menor tiempo se tiene para desarrollarlos y por lo tanto sus acciones pierden impacto. Es por eso que salimos del cine sin nada digno que recordar o alabar.

3.-Menor tiempo de duración

Debieron de haber reducido el tiempo de duración en menos de dos horas. Por un momento pense que era Peter Jackson quien estaba al mando y deseaba torturarnos en nuestros asientos. Quisieron verse tan ambiciosos al abarcar tantos temas, que la película no pudo evitar sentirse extensa. Es absurdo que la cinta diluya sus niveles de violencia, ponga ropa interior a Electro y adorne una muerte sin sangre; todo para complacer al público infantil que no puede ni mantenerse quieto los 70 minutos que duran por lo regular las cintas animadas. Había escenas que pudieron haber mandado a los especiales del DVD y nadie hubiera reclamado por ser tan redundantes, subtramas que podían haberse resuelto en menos tiempo y escenas de relleno con la tía May que de plano en ninguna versión resulta decente.

4.-Más Gwen Stacy

No había necesidad de concluír el romance Gwen-Peter. Con cada minuto recorrido esperaba que no utilizarán ese as bajo la manga y que prolongaran esta relación, no tanto por tener un interés romántico, si no porque había potencial el que existiera una persona a la que Peter podía confiar sus secretos. Era refrescante ver como sin tapujos hablaba de sus aventuras en disfraz y la buena actitud que desprende la actriz Emma Stone con su personaje, y nada que ver con la Mary Jane fastidiosa de Kirsten Dunst. Además que no encuentro motivos para acelerar la aparición de la peliroja. ¿No se supone que regresaron al principio porque no había más que hacer?. De verdad espero que encuentren alguna forma de que regrese, porque  la voy a extrañar.

5.- Crecimiento personal y como superhéroe

Toda esa verbolera respecto al precio que tiene que pagar Peter Parker por ser un héroe quedó más como anécdota de mercadotecnía, que como ejemplo del contenido que tenía la película. Tampoco existe el recuerdo del aprendizaje de su gran fallecido Ben Parker, que todo fanático obligadamente conoce su lema. Lo peor es ese desentendimiento a lo sucedido al final de la película, con un montaje que hace suponer el paso de los meses, como si eso fuera suficiente para sanar sus heridas. El colmo es su actitud con la batalla con Rhino como si nada fuera pasado.  Si esto no es el hombre elástico o el androide sin sentimientos. Algo que hemos aprendido es que todo acto tiene un grado de responsabilidad o consecuencias de las cuales debe de aprender, y nada de eso se vio en la película. Se debe de crear un camino para que el personaje de Parker madure en un héroe digno de admirar y no como excusa para batallas con explosiones.