50/50

Publicado el 10 enero 2013 por Serreina
Estupenda película, que mezcla con acierto dos generos como la comedia y el drama, con un tema peliagudo como es el cáncer.
Jonathan Levine, se pone en la dirección de esta película donde nos narra las vicisitudes de un joven de 27 años, frente a una terrible enfermedad como es el cáncer  Adam (Joseph Gordon-Levitt), es el enfermo, el cual, tiene como ayuda para superar los síntomas de la enfermedad, a su mejor amigo, a su madre, pues su padre esta afectado de alzheimer, y no se entera de nada, a una novia que no le pega, y a una joven terapeuta y bastante novata.
La película aborda el tema de cara, y no se corta en nombrar la palabra cáncer en muchas ocasiones a lo largo de la película. Además, evita caer en la sensiblería fácil de telefilm, y te conmueve más en pequeños detalles, que en las consecuencias de la enfermedad. Seth Rogen, productor y coprotagonista del film, es el contrapunto cómico que la película necesita, y junto a Gordon-Levitt, hacen una pareja de amigos que destila mucha química en pantalla.
El peso dramático de la película cae por completo en manos de Joseph, y lo hace de una manera entregada, y apasionada, vamos, que te lo crees de principio a fin, y a pesar de demostrar una gran entereza a lo largo de toda la película, y afrontar los distintos obstáculos que se le van poniendo por delante con un cierto optimismo, cuando llega el momento de operar, y se ve sentado en la camilla justo en el momento en el que le van a aplicar la anestesia, Gordon-Levitt, da una lección de actuación, haciendo que su personaje se desmorone, soltando un "Mami", que se te queda grabado en la mente. Rogen, tampoco lo hace nada mal, y como he dicho, es la pareja perfecta para el protagonista, y encarna uno de los mensajes de la película, que es el de la amistad verdadera, pues ahí esta el tío, desde siempre, en lo bueno y en lo malo, ayudando a su amigo hasta a deshacerse de las malas novias que le caen, o a acompañarlo a una sesión de quimioterapia. También tenemos a una desaprovechada Angelica Houston, pues sale pocos minutos en pantalla, a Bryce Dallas Howard, que se esfuerza en caer mal desde el principio, y a una simpática Anna Kendrick.
Una película que aborda muchos temas, no solo la enfermedad, sino que se pasea por la familia, la amistad, las apariencias,... y que es un gustazo verla, por lo que no me queda más remedio que recomendarla, no es una película perfecta, pues no puede evitar en algún pequeño momento caer en los típicos clichés de este tipo de películas sobre el cáncer  pero son los menos, y la balanza cae hacia lo bueno, que es el entretenimiento, los valores, y unas grandes interpretaciones.