Este año, la efeméride adquiere una profundidad especial, pues el 2026 será el “Año del Centenario del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz”; un homenaje a su legado de dignidad, justicia y soberanía. Su pensamiento visionario y su ejemplo de conducta siguen siendo el arma fundamental y la guía para navegar los complejos desafíos del presente. Honrar su memoria en esta fecha es reafirmar el compromiso con sus ideas de independencia, justicia social y antiimperialismo, principios que son el alma misma de la Revolución que lideró.
Celebramos, sí, pero con la plena conciencia de hacerlo bajo el asedio más prolongado y cruel que haya sufrido pueblo alguno en tiempos de paz. Durante más de seis décadas, el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por sucesivas administraciones de los Estados Unidos ha sido el principal obstáculo para nuestro desarrollo, un intento deliberado de asfixiar la economía y socavar el bienestar del pueblo. A pesar de esta guerra no declarada, que se recrudece en su afán de dañar, la Revolución ha sabido crear, resistir y sostener las conquistas fundamentales en salud, educación, cultura y deporte para todos.
La grandeza de la Revolución Cubana se mide precisamente en esa capacidad de victoria frente a la adversidad extrema. Se mide en la solidaridad internacionalista que hemos sembrado, en la ciencia soberana que enfrentó una pandemia, en la tierra que se trabaja colectivamente y en la fortaleza moral de un pueblo que no se doblega. La familia cubana, célula fundamental de la sociedad, es el espacio donde esta grandeza se vive, se defiende y se transmite a las nuevas generaciones.
Desde Cienfuegos, territorio de tradiciones combativas y laboriosas, reafirmamos nuestro apoyo inquebrantable a la Revolución, al Partido y al Socialismo como única garantía de continuidad. Llamamos a profundizar el trabajo, la eficiencia y la unidad en torno a los proyectos de país que hoy se impulsan, para convertir cada limitación en un motivo de creación y cada amenaza en un escalón más alto de victoria.
En este nuevo aniversario, miramos al horizonte con la confianza de quien sabe que la historia, la razón y la entereza de un pueblo están de su lado. Con Fidel en el corazón y su obra en las manos, seguimos adelante.