9 cosas que no sé hacer cuando viajo

Por Evangelina Gonzalez Rodriguez @evanocaterli

Aceptando el reto al que me desafían los viajeros de Apeadero y continuando la larga cadena de este reto que está circulando por los blogs de viajeros.

Empiezo mi confesión:

1. No sé ir a lugares turísticos.
Algo extraño sucede, cada vez que digo que visité cierto lugar y me nombran algún monumento, algún edificio o algún bar famoso, quedo como una mentirosa o una despistada total.

2. No sé comprar regalos.

Lo que sucede es que a la gente que quiero llevarle regalos es a la que no voy a ver por mucho tiempo, a mi pareja si le llevo algún que otro regalo porque la veo después de un par de viajes. No es por rata, es que son demasiadas personas y ni siquiera me compro ropa a mi.

3. Desconectarme totalmente.

Coincidiendo con muchos de los viajeros, yo tampoco sé desconectarme, sinceramente no puedo pasar más de 2 o 3 días sin internet. Necesito saber de mis hermanas y mi pareja. Escribir un poco y publicar otro tanto.

4. No sé comer en los horarios “normales”

Hace tiempo mi desayuno es cuando la panza dice “ayuuuuuuuuuuuuuuda” y mi almuerzo cuando se me antoja, ¿mediatarde, que es eso? ¡ah! seguro que es el quilo de frutas que me como antes de cenar (a cualquier hora)

5. No sé no volver a Alemania.

Alguna fuerza poderosa me atrae a ese país, no importa lo mucho que viaje, siempre vuelvo. A pesar del frío, a pesar de mi mal alemán, caigo siempre en las redes de este pulmón verde.

6. No puedo acostumbrarme a los cambios de temperatura.

Muero de calor y de frío, no existe punto intermedio. Eso no quiere decir que no me guste la nieve o no me gusten los 40 °C en el mar, pero mi cuerpo no concibe estar cambiando de meridiano y con ello cambiando de temperaturas extremas.

7. No puedo planificar mi próximo viaje.

Cuando estaba en Latinoamérica, tenía todo planeado para ir subiendo hasta el caribe. Subí, subí y subí, pero de repente ahora me encuentro en Europa. ¿Qué pasó? no tengo ni idea, pero me va mucho mejor desde que dejé de planificar tanto el viaje. Es sencillo, ahora se me antoja irme de acá, pues doblo la ropa, la apretujo en la mochila y dale que va.

8. No sé ir a boliches, ni a bares, ni a nada parecido.

No puedo adaptarme a el *punchi punchi* ni a tomar más de una cerveza, no puedo adaptarme a dormir más tarde que a la 1 de la mañana (a menos que me quede viendo alguna peli) no tengo ropa como para ir a bailar, las discotecas me marean y dan dolor de cabeza. Resumiendo: no sé ir de fiesta (y tampoco quiero aprender)

9. No sé empacar con antelación.

Mi cerebro: “¿El tren sale a las 10? pues empaquemos a las 9, si total solo hay que hacer rollitos con la ropa y compactarlos”
Yo: “pero mirá que nos conviene hacer la mochila ahora”
Mi cerebro: “no quiero, ahora ponete a leer”

No hay caso, mañana salgo para Köln y seguro termino haciendo la mochila una hora antes. Cada vez intento hacerlo con un poco más de tiempo. Pero me ha pasado de armar la mochila y necesitar eso que está en el fondo.

Plus: me niego a creer que estoy de vacaciones:

Me levanto temprano, tengo una “rutina”, *como saludable y me mantengo centrada en mis proyectos.

Aunque siempre la paso bien, no considero mi vida esta de “vacaciones constantes”

*

Y continuando la cadena… Reto a los siguientes bloggers a confesar las 9 cosas que no saben hacer cuando viajan:

Sin parar de viajar

Turiscurioseando

We Are The Passengers

A donde quiera que vaya