by El Rincón de Ika · Published enero 1, 2019 · Updated diciembre 30, 2018
Principalmente, las arrugas se caracterizan por la presencia de pequeños surcos longitudinales en la piel y suelen asociarse a una pérdida de hidratación, nutrición y elasticidad. En realidad, los profesionales de la estética suelen diferenciar entre dos tipos distintos:
- Aquellas arrugas de expresión que se generan por los movimientos faciales de la persona a través de los años (interesantes marcas que permiten hacernos una idea de la personalidad de la persona)
- Arrugas propias del envejecimiento que en lugar de ir acorde con la mímica de la persona aparecen en otras zonas suelen ser verticales y finas.
Uno de los objetivos de todos los tratamientos anti-arrugas es lograr recuperar el film hidrolipídico de la piel de forma que pueda mantenerse bien hidratada en todas sus capas, ya que la deshidratación es una de las causas que potencian la aparición de arrugas y líneas de expresión.
También es importante estimular y mejorar la microcirculación de arterias y venas de forma que las células puedan tener todo lo necesario para manternerse en perfecto estado. Por ejemplo, a partir de los 25 años el cuerpo empieza a sufrir cambios que afectan a esa microcirculación facial de forma que no solo los nutrientes sino también el oxígeno no llega correctamente a las células, esto es lo que se conoce como estrés oxidativo.
Cuando se da esta situación en la piel los tratamientos no alcanzan la efectividad que cabría esperar, ya que las células no reciben sus activos de forma correcta a la par que frena la regeneración celular. Como consecuencia la piel pierde su luminosidad, poco a poco reduce su tono y la ralentización de la creación de nuevas células llevan a un círculo vicioso en el que las únicas beneficiadas son las líneas de expresión que se ven acrecentadas.
En cuanto a productos, los cosméticos anti-aging o anti-arrugas deben mejorar ese film hidrolipídico aportando agua y lípidos a la piel, por ejemplo, ahora está muy de moda el ácido hialurónico por su capacidad para mejorar el nivel de agua en la piel. Del mismo modo, es importante estimular la vitalidad y la renovación celular, en este punto los AHA’s son grandes aliados que hoy en día forman parte de casi todas las cremas, serums y tratamientos antiedad.
Como hemos dicho, una parte importante en la formación de la arrugas es la propia expresión del rostro por lo que estimular la microcirculación con activos como el castaño de indias es importante, aunque hay muchos activos que pueden ayudar en este sentido. También es básico fomentar la relajación de los músculos del rostro, de forma que esas líneas formadas por la expresión se vean relajadas (aquí encontrarás un sinfín de activos como el extracto de hibisco que actúa como botox natural).
En cuanto a aparatología, actualmente se están desarrollando cada día más máquinas que permiten trabajar sobre la arruga como la mesoterapia virtual, la radiofrecuencia (que me gusta mucho para ganar luminosidad en el rostro, dicho sea de paso) o la microdermoabrasión con diamante o la electroestimulación muscular.