¿A qué no te atreves?

Publicado el 03 agosto 2013 por Andrea Alanís @andrealanis

El aprendizaje está al alcance de tu mano sólo es cuestión de prestar atención a los pequeños detalles de la vida. Me lo repetía mi viejo una y otra vez mientras comíamos en el delicioso restaurante Pollo Loco en la ciudad de la eterna primavera.

Si el aprendizaje está al alcance de tu mano como decía mi padre, quiere decir que dónde quiera y cómo sea puedo aprender algo nuevo, ¿cierto? 

Esta semana como de costumbre llegó a mi correo-e la afinación de la conciencia de la kabbalah. El título, ATRÉVETE y mientras limpio la bandeja de entrada, en el spotify del cavernícola suena la misma palabra de la mano de Calle 13.

Atrévete te te salte del clóset
destápate quítate el esmalte
deja de taparte que nadie va a retratarte
levántate ponte hyper

Mientras la canción retumba por toda la casa no dejo de pensar en esa poderosa palabra y el aprendizaje que puede aportarme.

IMAGEN espaciosblog

Cuando somos pequeños y estamos aprendiendo a nadar, andar en bici o patines no falta el que te molesta y te dice -ah que no te atreves-. Acto seguido resoplas y dices -pues a que sí-. Y sin pensarlo dos veces comienzas el desafío.

En mi caso no faltaba el primo que después de burlarse porque me caía, me retaba a hacer lo mismo que él pero con un doble toque de dificultad. Y cómo el orgullo es más fuerte que yo, pues terminaba aceptando el reto (eh ahí las eternas cicatrices en las piernas) Y mientras mi abuela me regañaba porque andaba de machorra pues la satisfacción de no quedar como la chillona y haber vencido el miedo era más que suficiente para aguantar los raspones, moretones y los regaños mientras me curaban las heridas. Al día siguiente llegaba airosa al campo de juego y como siempre había un nuevo reto que superar.

Conforme crecemos el reto sigue ahí, sólo que se transforma. Ya no tenemos que aguantar la respiración bajo el agua o ya no nos aventamos en bici desde la colina más alta de la cuadra.

Ahora quizá nos sintamos estancados en un trabajo que no nos guste, o tenemos el corazón bloqueado y nuestra relación amorosa nomás no cuaja, o los propósitos de año nuevo se quedan escritos en un papel que terminas tirando a la basura el primero de febrero, o cuando crees que no hay nada mejor para ti que lo que tienes y eres ahora.

Ese “estar estancados” es simplemente no atreverte a pensar que las cosas pueden mejorar.

Esta semana se celebran los Juegos Mundiales de Trasplantados. ¿A que no sabías que existía tal cosa? Te soy honesta, hasta hace 4 meses, yo tampoco. Y ya van por su décima novena edición.

¿Sabías qué existe un atleta que a sus 50 y pico de años trasplantado de hígado desde hace 15 tiene uno de los mejores tiempos en atletismo? Para que te des una idea de lo que hablo, yo que me jacto de decir que soy corredora, mi mejor marca en 5K ha sido de 30 minutos (soy una tortuga lo sé). Pues este señor corre la misma distancia en 18 minutos. Increíble ¿no?

Cuando a él lo diagnosticaron con la enfermedad hepática, seguramente su mundo se vino abajo, seguramente pasaron años en los que su vida fue lo bastante complicada como para deprimirse. Pero cuando llegó el trasplante, llegó su segunda oportunidad de vida. Llegó un nuevo reto HACER EJERCICIO y se atrevió a desafiarlo.

Como él cientos de personas alrededor del mundo han sido bendecidos con la segunda oportunidad de vivir, y ya son grandes, pero no se quedaron ahí. Decidieron desafiar el reto de estar cada día más sanos y se atreven a llevar sus cuerpos al límite. Impresionante ¿no crees?

Para saber más sobre el Mundial de Trasplantados 2013 da clic aquí

Es más fácil quedarte en casa que salir a entrenar todos los días. Es más fácil tener un trabajo que ya no te aporta nada nuevo y que sólo te haga sufrir. Es más fácil tener una relación sólo porque no quieres estar solo. Es más fácil hundirte en la comodidad de la depresión. Es más fácil hacer todo eso que no te genere reto, que no te genere carga, que no te genere dificultad.

Pero, ¿te vas a quedar así? Estos chicos trasplantados no se dieron por vencidos entonces ¿tu porqué sí?

Yo quiero ser ese niño que te pique el orgullo. Así que a eso que te tiene estancado te digo, ¿a qué no te atreves?

Tu, tienes la habilidad de cambiar cualquiera de la situación en la que te encuentres, sólo hazlo.

Haz que las cosas sucedan.

¡ATRÉVETE!

Ya lo dice hasta Calle 13

Atrévete te te salte del clóset
destápate quítate el esmalte
deja de taparte que nadie va a retratarte
levántate ponte hyper