En una calle de Dublín vive un grupo de vecinos muy variopinto. Entre ellos están: Bucket Maguire, un limpiador de cristales que para proteger a su hijo tendrá que hacer mucho más de lo que jamás habría imaginado; Lilian, una chica de gran corazón con un novio a quien a nadie le cae bien; o Melly, cuyos cotilleos permitirán a Madame Magia, una supuesta adivina, ayudar a mucha gente.Julio 2015 / 416Pág. / 19.90€
Al adentrarse en las vidas de estos y otros residente de Chestnut Street, a puerta cerrada y a lo largo de los años, Maeve Binchy demuestra que no hay quien la supere cuando escribe sobre el amor y la pérdida, las alegrías y las desgracias, la amistad y la familia, y sobre cómo la vida no siempre es como nos la habíamos imaginado, pero a pesar de ello seguimos adelante.
Segunda reseña de Binchy para el regreso de las vacaciones. Se nota que la autora tiene debilidad por Dublín pues una vez más su historia está ambientada en dicha ciudad. A través de la ventana está centrada en una calle: Chestnut Street y cada capítulo será de cada uno de los habitantes de un bloque de edificios. La novela no está centrada en una época en concreto, va saltando a través de los años. Conoceremos a personajes con los que nos reencontraremos años después. Algunos serán protagonistas de forma fugaz, otros constante pero todos tienen en común Chestnut Street. Es imposible nombrar a todo el compendio de personajes que forman la historia así que destacaré un par de ellos.