Revista América Latina

!Abajo Cadenas!, gritó el Señor. Y nosotros: «¡Muera el rey!», quien en Bogotá irrespetó al Libertador… Toma!

Publicado el 12 noviembre 2022 por Jmartoranoster

José Sant Roz

  1. Claro que es un premio politiquero en relación con Venezuela, para que salgan y se alboroten los enfermitos antichavistas, y salgan a celebrar, a rabiar, en momentos en que están tan disminuidos porque el Interino sepultado está. A Rafael Cadenas lo conocí lo suficiente en su época de comunista cuando hablaba de «Derrota» porque nosotros los jodidos de siempre parecía que no pegábamos una. Hoy la realeza lo busca para glorificarlo, en momentos cuando el presidente Maduro coge cada vez más respeto y fuerza en el ámbito internacional. Algo es algo, dicen ellos.
  2. Es un premio, sépase, que lo manipula un gobierno fascista, en el que todavía sigue gobernando Franco, tal cual como lo acaba de decir AMLO. Lo entrega el gobierno que mete a la cárcel al rapero Pablo Hasél por llamar al rey, cerdo emérito, súper ladrón y asesino de elefantes, Juan Carlos I (padre del bobo rey Felipe), un «capo mafioso» y un «borracho tirano» y por acusar a la policía de torturar y matar a manifestantes y migrantes. A Hasél lo acusaron esos viles reyecitos bisnietos de Fernando VII, de «glorificar el terrorismo e insultar a la monarquía» de mierda.
  3. Toma tu premio, Cadenas, te lo mereces enterito, junto con todos los que te aplauden y celebran el que tú hayas dicho que nuestra patria, esta tierra, es «una república bolivariana de Venezuela» dicho y escrito en minúscula, porque la han disminuido los chavistas.
  4. Pero aquella, la que «ennoblece», esa, sí es una verdadera dictadura, la te hace llegar con sus manos ese mugriento premio, manos llenas de sangre de migrantes y de crímenes contra los pueblos de África y América Latina, es la misma que procesa al actor Willy Toledo por decir que se caga en Dios y que le sobra mierda para cagarse en el dogma de la santidad y virginidad de la Virgen María, esa que nos trajeron los Colones, los Pizarros y Almagros…
  5. Te lo mereces Rafael, tú, quien siendo poeta, recibes ese pergamino enjundioso de descendientes de un eximio asesino de elefantes, el que tuvo que huir como un detestable canalla y ladrón a Arabia Saudita. Serás poeta, pero no tienes los cojones para mandar al carajo a esos reyes. ¿Será que tener cojones no es compatible con la poesía?
  6. Esos son premios, que cuando se los dan a personajes como tú, Cadenas, lo hacen por mampuesto, lo están dando a la vez contra todo un pueblo. Es como dárselo, por ejemplo, con igual pompa, a un Julio Borges (el asesino de un niño). Son como el premio Sájarov, que entrega el parlamento europeo. Y ya se veía que se lo tenían encaletado por lo que dijo cuando le entregaron el Asturias: «defiendo la libertad, y reivindico la democracia española como la única forma de instaurar la normalidad en Venezuela. Una normalidad que también vivimos durante la colonia». Qué jaladera de bolas Señor mío.
  7. Le recordamos al poeta barquisimetano, que cuando se celebraba el Bicentenario del nacimiento de Simón Bolívar, estuvieron en Caracas Juan Carlos de Borbón y su consorte Sofía, y ambos se negaron a llamar Libertador a Bolívar. Juan Carlos y su mujer dijeron en los actos que era sólo un general (de montoneras…). Doña Sofía preguntó en Caracas si en Venezuela había elefantes, y le dijeron que sólo en los zoológicos. Lástima. Tome nota poeta…
  8. Durante la ceremonia celebrada en la Universidad de Salamanca (Usal), don Rafael Cadenas recibió el XXVII Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, de manos de la propia reina emérita doña Sofía de España, hemos dicho. Habló el poeta larense de sus vínculos con España a través de la literatura, y muy triste con su condición de liberado a destiempo por Bolívar se refirió a la abominación de los nacionalismos. Dijo: «Hay palabras tan principales… por ejemplo la libertad, justicia, democracia, civismo, honestidad, las cuales cuando se ausentan de un país tornan muy difícil para sus ciudadanos el hecho de vivir realmente. Esas palabras deben corresponder a lo que designan…. En Venezuela nos urge instaurar la normalidad que sólo puede ser democrática», subrayó éste, el poeta mayor de Venezuela en su deseo de resaltar la importancia del lenguaje en el ejercicio de la política.
  9. Ya sabemos que don Rafael Cadenas fue comunista, y evolucionó hacia los ideales del partido Acción Democrática, llegando a decir que Rómulo Betancourt fue el político venezolano más notable del siglo XX. El poeta describió sus vínculos con España a través de la literatura, primero con la Generación del 27: Rafael Alberti (comunista), Federico García Lorca (republicano), Pedro Salinas (republicano), Miguel Hernández (republicano), Jorge Guillén (republicano), Luis Cernuda y León Felipe (republicanos), posteriormente con los autores del 98: Unamuno (republicano), Machado (republicano), Juan Ramón Jiménez (republicano), y Azorín, casi todos asesinados por el franquismo. Toma poeta.
  10. En el acto de aquella ceremonia celebrada en la Universidad de Salamanca, el rector de la Usal, Ricardo Rivero, hizo hincapié en la ejemplar posición que «defiende al ser humano frente a los autoritarismos… Si la poesía puede desarrollar una misión liberadora, de las almas y de los pueblos, pidamos aquí y hoy la recuperación de Venezuela, tierra llamada de gracia por Colón… Nuestra fraternidad con los venezolanos. Que arribe la justicia a Venezuela, que regresen quienes han tenido que marchar, que salgan de las cárceles los retenidos, que los estudiantes se puedan expresar, que las gentes entiendan los puntos de vista de sus compatriotas, que la convivencia sea posible, que todos y todas puedan levantarse para seguir riéndose, criticando y/o protestando libremente sin el temor de ser condenado a ser ninguno».
  11. Pero recordemos, que el poema más famoso de don Rafael se llama «Derrota»: «Yo que no he tenido un oficio (bueno, don Rafael, usted tuvo muchos…), que ante todo competidor me he sentido débil (ni tan débil, que mira hasta dónde llegaste…), que perdí los mejores títulos para la vida (estás llenos de ellos, de muchos reconocimientos como pocos notables los han acaparado en este mundo. Tu madre España, es la menos que te ha olvidado…), que apenas llego a un sitio ya quiero irme (ese temor hace sesenta años que lo superaste), que he sido negado anticipadamente y escarnecido por los más aptos (los reyes son muy aptos, ¿no te parece?), que me arrimo a las paredes para no caer del todo (tus bases son más sólidas que nunca…, te protegen muros, allí donde te han premiado, en México, por ejemplo), que soy objeto de risa para mí mismo (te felicito, la risa sagrada de las calaveras), que creí que mi padre era eterno (sí, y el espíritu santo, también)…»
  12. Siempre, de muchacho, tuvo Rafael excelente conducta, niño prodigio de 20 puntos, en todo. Por aquella conducta estos arrojos: de los más firmes firmantes de cuanto panfleto se escribió contra el gobierno del Presidente Hugo Chávez por ser él fiel a Miguel Henrique Otero. Hoy ya sabemos que nunca fue un derrotado. Triunfador como pocos.
  13. Ya en el pasado la derecha lo había llenado de reconocimientos, en 2009, en Guadalajara; premiado por la derecha católica española, mejicana, venezolana, colombiana y norteamericana: María Luisa Blanco (de la derecha española y del jurado Príncipe de Asturias); Ana María González Luna (reina del periodismo por su militancia católica, del Opus Dei mejicano), Gustavo Guerrero, quien salió a partir lanzas contra el Premio Rómulo Gallego cuando se lo otorgaron a Isaac Rosa. El venezolano Gustavo Guerrero escribió un artículo «Réquiem para un premio», publicado en «El País». Dice Guerrero, mirándose en el espejo de su burda función, que en la elección del jurado del Rómulo Gallegos había «obediencia» ideológica de sus miembros. Guerrero se preguntaba por tal afiliación como un elemento que convertiría en sospechoso el fallo. Reconoce la calidad de la novela de Isaac Rosa pero se preguntaba por su postura política.
  14. Hoy, cuando a Rafael Cadenas todavía lo recuerdan por «Derrota», él se inquieta: quisiera eliminarlo de su repertorio. Dice que no le gusta porque «está lleno de quejas y desde hace años dejé de quejarme; porque tiene cierto vínculo con la absurda y dolorosa lucha armada contra un gobierno democrático, lo que contribuyó a traer la autocracia militarista que se ha enseñoreado en el país. Hoy no siento, pues, que «Derrota» me exprese.
  15. Don Rafael ha recogido más premios y honores que el hoy cardenal Bazaltar Porras. Hace unos años encontré a don Rafael en una Feria Internacional del Libro Universitario en Mérida y le iban a encasquetar otro reconocimiento, y le dije: «Lo felicito poeta porque va a ser usted honrado por un distinguido equipo de delincuentes, ojalá no siga de tal modo en ascenso y que llegue hasta el mismísimo reino de España y lo embadurnen con la misma tinta de la corona que ha firmado a lo largo de la historia tantos empalamientos, decapitaciones, fusilamientos y calcinamientos. Abrió desmesuradamente los ojos y me contestó: «- Claro, es que tú eres hermano de Argenis Rodríguez.»
  16. Ya no era el poeta de Derrota, aquel que decía «tengo vergüenza por actos que no he cometido». Ya no recuerda aquél párrafo que decía: «No encontraré nunca quién me soporte». O aquella otra estrofa: «QUE FUI PRETERIDO EN ARAS DE PERSONAS MÁS MISERABLES QUE YO/ QUE SEGUIRÉ TODA LA VIDA ASÍ Y QUE EL AÑO ENTRANTE SERÉ MUCHAS VECES MÁS BURLADO EN MI RIDÍCULA AMBICIÓN».
  17. Y está usted plenamente justificado ahora de por qué tenía que tapar su rebelión, por qué nunca se fue a las guerrillas ni fue de las FALN ni pudo hacer algo por su pueblo. Eso está definidamente claro, neto y formal. Que ahora sí es definitivo eso de que jamás podrá salir de su prisión. Ya don Rafael realizó todo aquello que le faltaba y por lo que decía fue y llegó a ser poeta. Le sobraron los días serenos, los pasajes para irse a la gloria. El hilo de sus discursos es coherente con lo que ha sido y será siempre, y no podrá arruinar jamás sus marchas y contramarchas. Ya perdió aquella verdadera timidez de su orgulloso satánico, por lo que la corbata ya no le hace falta. Que ha encontrado su verdadero ser físico por los relámpagos de la luz fina y perpetua de las cámaras y de los aplausos. Floralmente extraviado, hundiéndose en la leve grandeza de los reyes que le arrancaron algo de su apellido, elevándolo por encima del juicio final. Felicitaciones poeta.

Director de Ensartaos.com.ve. Profesor de matemáticas en la Universidad de Los Andes (ULA). autor de más de veinte libros sobre política e historia.  [email protected]       @jsantroz

!Abajo Cadenas!, gritó el Señor. Y nosotros: «¡Muera el rey!», quien en Bogotá irrespetó al Libertador… Toma!

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