Por eso hemos querido abriros la ventana de nuestro mundo. Un mundo entre cuatro paredes, como el vuestro. Buscando algo muy simple: el abrazo desde el aislamiento, la apertura desde el encierro.
Gracias, como siempre, a nuestros amigos Mº Ángeles y Floren, por esa sensibilidad que siempre destiláis en vuestras historias.