1.- Una buena cirugía depende de la combinación de una toma de decisiones adecuada y de una realización técnica cuidadosa.
2.- Las operaciones se deben realizar en una atmósfera relajada de control de la situación. Cada paso debe seguir su orden, se debe completar y comprobar antes de seguir al siguiente.
3.- No debe permitir que acontecimientos o catástrofes inesperados le hagan perder el control.
4.- En la mayoría de los casos, la mejor respuesta es la tranquilidad; no hay necesidad de acelerarse sin sentido para "hacer algo".
5.- Con frecuencia resulta útil comentar y discutir las dificultades con el equipo, ya que así también podrá aclarar sus ideas.
6.- El pánico es infrecuente; la mayoría de los errores derivan del empecinamiento en proseguir con las técnicas previstas, en lugar de adaptarse a las circunstancias cambiantes.
7.- Algunos "personajes" sólo se desenvuelven bien en una atmósfera de tensión y drama. Esta imagen se suele asociar con la idea que el público tiene de un cirujano en acción. Sólo merece la pena mencionarlos porque cada día son más raros. Los cirujanos que consideramos este comportamiento repulsivo tratamos a toda costa de evitar a este tipo de colegas.
8.- Nunca se deben perder de vista los objetivos. Se debe evitar embarcarse en procedimientos innecesarios, sobre todo en situaciones de urgencia.
9.- Asegúrese de que podrá justificar sus decisiones ante los pacientes, los compañeros y, sobre todo, ante usted mismo; esta medida es de especial importancia cuando se decide seguir un procedimiento heterodoxo.
[Técnicas quirúrgicas básicas. 2003 R.M.KIRK 5ªEd.]