La popularidad de los inyectables para adelgazar ha crecido notablemente en los últimos años. Cada vez más personas logran reducir volumen corporal de forma rápida y eficaz gracias a este tipo de tratamientos médicos.
Sin embargo, esta pérdida acelerada de peso suele traer consigo un efecto secundario inesperado: la flacidez y el descolgamiento de la piel.
Cuando el cuerpo adelgaza en poco tiempo, la piel no siempre consigue adaptarse al nuevo volumen, lo que puede provocar falta de firmeza en zonas como abdomen, brazos, muslos, glúteos o rostro.
“Muchas clientas nos dicen: he perdido peso, pero no me veo mejor porque la piel ha quedado descolgada”, explican desde el Pau Centro Estético Integral, especializado en estética avanzada y remodelación corporal.
¿Por qué aparece la flacidez tras adelgazar rápido?
Los especialistas señalan que el problema no está relacionado con el ejercicio o el cuidado personal, sino con la biología de la piel.
Al reducirse la grasa corporal rápidamente:
Disminuye la tensión natural del tejido.
Baja la producción de colágeno y elastina.
La piel pierde soporte estructural.
El resultado es un aspecto “descolgado” o menos firme, incluso en personas jóvenes.
Por este motivo, cada vez más profesionales recomiendan acompañar los procesos de adelgazamiento con tratamientos estéticos reafirmantes, que ayuden a recuperar la calidad y elasticidad cutánea.