Entre otras muchas músicas el jazz también ha tenido su espacio desde el primer número. En algunos de ellos -la gran mayoría-, tomaba la forma de artículos o entrevistas, y siempre se le abría un hueco en forma de reseñas de conciertos y discos. Toda pérdida de un medio de comunicación es un suceso que lamentar. En el caso del Ritmos queda un magnífico recuerdo y todo ese trabajo bien hecho por un gran plantel de colaboradores, así como la esperanza de que en algún momento futuro todo este trabajo continúe con un número 26.
© Pachi Tapiz, 2011