El adversario obvio casi nunca es el adversario real. Confundirlos cuesta semanas de campaña peleando contra una sombra mientras el adversario verdadero sigue creciendo. Este artículo desarrolla el método para identificar al adversario real en una campaña política: seis distinciones que ahorran un mes de trabajo equivocado.
Si quieres saber más clica en el siguiente enlace: Adversario real en política: el método del consultor .
