AFF 2013: 'Compliance' polémica llamada basura

Publicado el 25 marzo 2013 por Fimin

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Llega al Atlántida Film Fest una de las películas que más dividió a la crítica en Sundance y al público de Sitges, inspirando fervientes debates en los after screenings sobre un ¿supuesto? hecho real que resulta tan creíble como difícil de creer, incluso tratándose de tierra de Obama. Verdad o mentira, realidad o ficción, el caso es que volando bajo, se puede llegar muy alto. Es lo que el incendiario "Compliance" de Craig Zobel demuestra.

¿De qué va?

Sandra, encargada en un puesto de comida rápida, recibe una llamada de un policía que acusa a una de sus empleadas de haber robado a un cliente. La mujer no se atreve a poner en duda la palabra del agente, por lo que retiene a la joven en su oficina. El asunto podría no haber sido más que una anécdota, pero la situación se irá descontrolando hasta alcanzar una violencia psicológica insostenible.

¿Quién está detrás?

Colaborador durante mucho tiempo de David Gordon Green (co-productor de su debut "George Washington"), Craig Zobel se las arregló para seguir su propio camino con el éxito crítico obtenido con su ópera prima, "Great World Of Sound". Una agradable sorpresa indie cuyo impacto, sin embargo, no fue nada comparado con el estruendo con el que su segundo film ha reventado este año el Park City.

¿Quién sale?

La que para muchos fue, la mejor actriz de Sundance 2012. Hablamos de la secundaria Ann Dowd, junto a Dreama Walker y Pat Healey (tercer protagonista en discordia, que también lo fue de "Great World of Sound") otra de los grandes responsables del éxito festivalero de "Compliance".

¿Qué es?

Una asfixiante muestra de terror social traducida en la película más polémica de Sundance 2012.

¿Qué ofrece?

Tan simple, tan fuerte...¿y tan preocupantemente real? "Compliance" tira del embrollo en el que se ve envuelta una trabajadora de fast-food al ser acusada telefónicamente por un supuesto policía que (supuestamente también) pretende arrestar (¿o abusar?) por haber robado (supuestamente, como no) una cartera a un cliente. En principio, todo queda por supuesto en un film que se presenta tan fresco y espontáneo, como afilado y perturbador, cuya presentación, inevitablemente nos reactiva perturbadoras sensaciones similares a las vividas con descubrimientos del calado de "Martha, Macy, May, Marlene" o más recientemente, "The Imposter".

Pero no nos equivoquemos, "Compliance" nos lleva por caminos bien diferentes. El objetivo de Craig Zobel está claro que también es perturbar, incomodar y sobre todo, estimular. Y vaya si lo consigue, pero con el ingrediente extra que supone arremeter contra la precariedad laboral (y no tan laboral) de una sociedad capaz de hacer creíble lo increíble en el peor de los sentidos. Y cuando uno se da cuenta, que sí, que algo así puede suceder habitualmente en tierra de Obama, comprende el porque de tanto plano detalle de comida basura en boca de personas que llenan hasta la bandera un local de fast-food en cuya trastienda se esconde el secreto peor guardado de una sociedad con un preocupante excendente de suciedad. Y sí, "Compliance" da que hablar...con tan solo una llamada.