- O afrontar la realidad, realizando acciones para adaptarnos a ellas o para defender nuestros derechos, (lo que incluye un cambio activo de nuestra manera de pensar)
- O, quedarnos inmóviles, sin tomar decisión alguna y con el sentimiento de pena instalado en nuestro interior.El afrontamiento activo, frente al pasivo, tiene muchas ventajas tanto para nosotros, como para las personas con las que convivimos.Adormecerse, tener miedo, sentirnos indefensos ante la situación social o personal que estemos viviendo, no hará que estemos cada día mejor y mejor.Al contrario, rumiar o quejarnos todos los días, de lo mal que está todo, creer que nada tiene solución, en vez de elevarnos el ánimo y las ganas de actuar, harán que nos sintamos poco a poco más y más apagados.La toma de decisiones, los pensamientos y las acciones positivas, nos ayudarán a creer en nosotros y en nuestras capacidades. Así, nuestra autoestima y estado de ánimo, serán cada vez más elevados.Afrontar la realidad que vivimos, para sentirnos cada día mejor y sanos, requiere por lo tanto, de nuestra motivación activa y consciente.Aceptar las situaciones, pero con la capacidad de actuar sobre ellas y modificar nuestra manera de pensar y de sentir, nos hará un poco más libres, a pesar de las circunstancias externas que no nos benefician a muchos.Hay muchos caminos para andar. Sé activo.¡Elige el tuyo!También podría interesarte :