Aguas Calientes, Perú

Por Javier Cabral
¿Por qué dormir en Aguas Calientes?

Vista desde la estación de tren

La gran ventaja de hacerlo es que se puede tomar los buses para subir al Macchu Picchu a partir de las 6:30 am y disfrutar del silencio, soledad y paz, antes que lleguen los trenes cargados de pasajeros desde el Cuzco, lo que sucede a partir de las de las 10 am.

Las vías y eso es todo


En Aguas Calientes los hoteles son más caros y menor calidad que el promedio en el Perú. Rige la ley del “más menos dos”. En precio le sobran dos estrellas y en servicio le faltan dos estrellas. Pero como es una noche antes de subir al Macchu Picchu, se aguanta.

Aguas Calientes me gustó, es un lugar interesante para las fotografías. Tiene como la mayoría de las ciudades en el Perú una feria de artesanías muy completa, un mercado pintoresco, una placita con la estatua de Pachacutec, la iglesia y edificios públicos. 

Estatua de Pachacutec en la plaza


El centro es un pañuelito en torno a la vía del tren, que como no pasa de noche, se puede dormir sin problemas.
Hay varios lugares donde comer sabrosas truchas o un seviche de mero, te reciben con pisco sour de gentileza. 
El pisco lo pueden pedir el "normal" y los "saborizados" de frutilla o aguaymanto que son muy sabrosos. Pero no es para abusar, pues el pisco es una bebida blanca destilada y si al otro día hay que andar y andar, es bueno hacerlo sin la resaca a cuestas.

Interior de la Iglesia de Aguas Calientes

Hablando de pisco, en Lima, en los supermercados hay mayor variedad que en los puestos turísticos. Hay pisco acholado, puro, verde, etc.
Para los cerveceros, prueben la Cusqueña... muy buena.