AHOGADOS POR BARÇALUNYA. Hoy, hace 20 años. 27 de agosto de 2002

Publicado el 27 agosto 2022 por Cronicasbarbaras

El honorable Jordi Pujol pone cara de disgusto al tener que repetir constantemente el mismo reproche: “¿Por qué tanta gente piensa que los catalanes solo queremos dinero?”.

Tiene razón: prejuicios y refranes chuscos hacen de los catalanes gente materialista, cuando solo piden ternura y entrega, que se muestran, sobre todo, aprendiendo su idioma.

Eso fue lo que hizo un importantísimo ejecutivo destinado a Barcelona: tras estudiarlo, la gente lo admiró; quiso hablarlo, y aunque no lo consiguió, lo amaron por intentarlo.

“Ya es de los nuestros” dijeron quienes lo conocían: naturalmente, le obsequiaron asociándolo al Barça, donde empezó a animar alegremente al joven brasileño Ronaldo Nazario.

En el fútbol fue donde entendió esa necesidad catalana de cariño, de pasión exclusiva, como la de una esposa celosa:

Cuando Ronaldo pidió más sueldo, el Barça se sintió traicionado porque le había regalado mucho más que dólares: el amor bifronte de Barcelona y Catalunya: Barçalunya.

Ronaldo insistió y, despechado, Barçalunya lo echó por mercenario, aunque tras hacerle pagar el divorcio.

Pasó igual con otros novios deportivos, a los que recibían pidiéndoles, más que el cumplimiento profesional, que se vistieran con la senyera y que veneraran a la Moreneta.

Demasiado catalanismo para Maradona, Schuster, Laudrup, Rivaldo, Figo, y otros, que se largaban porque no querían ser patrióticamente asfixiados, como hacen ahora con los atosigados argentinos Riquelme y Saviola.

Después de muchos años, e inesperadamente, nuestro ejecutivo se dijo que “cuánto amor, cuánta exigencia”, y se marchó también.