Aislamiento térmico: materiales reflectivos

Por Pmontes
La mayor parte de la demanda energética de los edificios proviene de la calefacción y refrigeración de los mismos. Esta demanda está condicionada por el aislamiento térmico de los cerramientos que constituyen su envolvente térmica.
Entre las múltiples tecnologías disponibles en el mercado para reducir la demanda energética en los edificios destaca el empleo de aislantes térmicos reflectivos.
El flujo de calor a través de los cerramientos de la envolvente térmica de los edificios se produce por métodos de transferencia de calor:
  • Transmisión por conducción.
  • Transmisión por convección.
  • Transmisión por radiación.
Los materiales tradicionales (lanas de roca, poliuretano proyectado...) son poco efectivos para reducir las pérdidas/ganancias de calor por radiación.
Durante el invierno entre un 50-75% de las pérdidas de calor a través de las cubiertas y entre un 65-80% de las pérdidas por muros se deben a la radiación térmica. Mientras que en verano hasta un 93% de las ganancias de calor son debidas a la radiación térmica.
El empleo de materiales aislantes reflectivos en la construcción de edificios proviene de la experiencia acumulada en la industria aeroespacial.
La estructura de estos materiales combina el empleo de láminas delgadas de aluminio, con alta capacidad de reflexión de la radiación térmica, con una matriz de burbujas de polietileno.

Mediante el empleo de este tipo de materiales se puede reducir la demanda energética de climatización hasta en un 30%.
Presentan además las siguientes características:
  • Buen aislamiento acústico.
  • Fácil colocación.
  • Impermeable al agua.
  • Duración.
  • Resistencia al fuego.
Su empleo es adecuado en múltiples soluciones constructivas como son:
Cubiertas

Fachadas ventiladas

Fachadas

Suelos

Suelos radiantes

Cámaras de aire