Calienta el sol, calienta el cielo.
Templa el son,
tiembla el sueño. Surge el verso, dulce surge, viene desde el sur de puntillas y en silencio...Quieta la calima, se extiende lasciva por los sueños y embriaga el alma de esa guitarra, poseyendo todos los besos de los amantes más ebrios...Y a la sombra del sur, el zumo de ese alma se esconde en el suelo de un patio regado de azahares borrachos de pecados, a media noche...