Todo es acogedor para la gente y también para las aves. Tal vez no haya ninguna otra población donde, con sólo levantar la vista, se pueda disfrutar del paso de tantas alas. Para el ornitólogo pueden ser más de una centena las especies de aves a contemplar desde la localidad, mirando al embalse y hacia las sierras cercanas.
Pueblo con historia, de salud y monumental, centro de una vasta zona ZEPA tan variada en hábitats como en riqueza de especies que viven, que vienen o que van por sus calles, campos, roquedos y aguas.
Alange, castillo y embalse
Cerro de la Culebra y castillo
Una de las termas romanas
Muro del embalse con nieblas
Vencejos en la plaza de la iglesia
Grullas
Águila perdicera
Somormujo lavanco con crías