¡Aleluya demonio!
El tomo se compone de cuatro historias cortas, aunque las dos primeras forman una mini-serie. A este primer capítulo le sigue ¡Aleluya demonio! Returns en que, después de atrapar al atacante violento, la pareja se enfrenta a un pervertido que se obsesiona con Kaede. Cuando suceden estas cosas siempre me queda la intriga de si la autora no habría tenido la intención de hacer una serie más o menos larga, pero no cuajó. Al menos, ya puestos a sacar un segundo capítulo, parece que falta uno que haga de cierre porque todo queda en el aire.
Lo cierto es que no hay por dónde coger esta mini-serie. Es todo muy absurdo, sin justificaciones ni mucha lógica. Que en un prestigioso centro católico haya tal cantidad de delincuentes juveniles que se necesita que haya un alumno disfrazado de cura para encargarse de detenerlos no tiene ni pies ni cabeza. ¿Y los padres de los alumnos atacados no montan un pollo? ¿Nada? De verdad, no se sostiene por ningún lado.
Por supuesto, no hay ningún misterio real, es más que evidente que Kuroba es el justiciero y resulta que lo hace porque es el nieto del zumbado del director. ¡Pero es que encima hasta usa un arco y flechas contra los gamberros! No sé yo si en un primer momento la autora pensó en darle un contexto de fantasía y al final lo dejó en "realista".
En cuanto a la inevitable pareja que forma con Kaede, bueno, algún momento mono hay, pero poca chispa. Además, en ambas historias la chica no deja de ser una damisela en apuros que necesita que la salve su ¿sacerdote de brillante sotana? No sé, le habría faltado más desarrollo a ambos para que me los creyese.
6/10
Vanilla beans love pink
Otra historia previsible en cuanto a su "misterio" y resolución. Lo mosqueante es que son tres de tres capítulos en que el segundo personaje masculino resulta ser un tipo despreciable a nivel de estar para encerrar y tirar la llave al mar. El esquema es muy parecido al primero de ¡Aleluya demonio!, así que da cierta sensación de déjà vu. Al menos, en este caso, al ser "amigos" de la infancia, la transición al romance resulta un poquito más realista y emotiva.
Quizás el punto más interesante es el tema de los complejos de la protagonista, muy creíble siendo una adolescente que quiere encajar en una estética que no le pega. No obstante, a pesar de las burlas e insultos, incluso de sus propios padres, ella sigue esforzándose y no hay duda que el look final del capítulo es muy mono y le sienta bien. Lo que me mata es que diga al principio del capítulo que, si le gusta todos esos elementos tan femeninos es, claro, porque es una chica. A tope con los roles, claro que sí.
6.5/10 El mejor novio de laboratorio
Otra historia bastante rocambolesca e increíble con todo eso de la supuesta pócima de amor y... ¿un instituto permite que unos alumnos den dinero a otros para actividades de un club? No lo veo. Sin embargo, diría que es la mejor del tomo porque es la única en que la autora trabaja los sentimientos de los personajes y, además, nos libramos de un tercero con tintes de delincuente. Menos mal.
Destacaría de la historia un giro de guion que no vi venir (porque está sacado de la manga, la verdad) y le sienta muy bien a la trama: [destripe] cuando los padres se arruinan y Misako debe aprender a ganar dinero [fin del destripe]. Es cierto que esto sirve sólo para desencallar el romance y habría estado bien que se viese algo más de cómo lo afronta la chica más allá de esto, que se lo toma muy bien, demasiado para lo que sería realista.7.5/10 ConclusiónEn definitiva, un tomo para pasar un rato entretenido, sin más. Historias cortas donde prima más la comedia y las situaciones absurdas que el amor. No va a perdurar en la mente, pero por los momentos monos que pueden llegar a rozarte la patata, quizás vale la pena darle una oportunidad. Que conste que digo "rozar", no esperéis un gran impacto emocional.