En cuanto a la minicuna, comentaros que es móvil y evolutiva, elegante y minimalista. Cuando os hablo de minicuna evolutiva me refiero a que, de manera muy práctica, se adapta al crecimiento del bebé, alargando la vida del clásico moisés (que a mi me duró hasta los 9 meses) hasta los 2 años del pequeño.
Está construida en madera sólida de alta calidad. Además su diseño y sus medidas están pensadas para economizar el espacio: se puede plegar fácilmente y gracias a sus ruedas se puede trasladar de una habitación a otra, algo que también tendréis que tener en cuenta (y que entre por las puertas). Mide 83,2 cm, 49,5 cm de alto y 94,4 cm de longitud.
Alma Papa, la versión cuna (arriba en la foto), tiene unas dimensiones mayores que la mini cuna Alma, se monta y desmonta rápidamente y, a la vez, se pliega fácilmente. Se caracteriza por las dos alturas del colchón, lo que combina los beneficios de un moisés o de una cuna de recién nacido con una cuna de tamaño estándar. Además cuenta con un lateral intercambiable que permite convertir la cuna en una cama para niños o un
sofá cama. ¿Buena idea verdad? Pues además es preciosa.