Amanirenas, la reina guerrera nubia que se enfrentó a Roma

Por Manu Perez @revistadehisto

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A lo largo de su historia, África ha tenido una larga tradición de mujeres guerreras que, además de combatir, asumieron posiciones de mando político y militar. Esto fue más común en sociedades matrilineales, donde la herencia y la genealogía se realizaban por la línea materna.

En tiempos más recientes tenemos los casos de Njinga Mbandi, que en el siglo XVII enfrentó a los conquistadores portugueses retrasando la ocupación hasta su muerte, o a la reina Hangbe de Benín, que creó y dirigió la fuerza de elite “las Amazonas del Dahomey”[i].

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Amanirenas, la reina guerrera nubia

En esta nota nos ocuparemos de una figura histórica menos conocida pero que merece ser destacada: Amanirenas, kandake o candace (título equivalente a hermana o madre del monarca, así como también de regenta) del poderoso reino nubio de Kush (en el actual Sudán) que enfrentó a Roma entre el 27 y el 22 AC. Nacida alrededor del 60 AC, su nombre completo y título era Amnirense qore li kdwe li. Algunas versiones sostienen que Amanirenas significa “Amani o Imana es su nombre”. Imana es la versión femenina en meroítico –lengua nubia oficial en Kush- del dios solar egipcio Amón, relacionado con Ra[ii]. Plinio el Viejo menciona que todas las reinas de Nubia llevaban este nombre, sin embargo esto no parece ser cierto ya que solo cuatro llevaron la denominación de Amani[iii].

El conflicto comenzó el año en que la República romana se convirtió en Imperio. En el 27 AC el sobrino-nieto de Julio Cesar, Octavio, fue elevado a emperador con el nombre de Augusto Cesar. Egipto se había incorporado como provincia romana en el 31 AC, lo que trajo problemas fronterizos con la vecina región sureña de Nubia. Conquistada por el Reino Antiguo de la I Dinastía hacia el 3000 AC, en los siglos posteriores se dieron luchas por la liberación y aparición de reinos independientes. Uno de los más importantes fue Kush, que en los siglos VII y VI AC conquistó a su antiguo conquistador y dio faraones a Egipto (la XXV dinastía). Tras la ocupación romana, los  kushitas pasaron a considerar a Egipto como un territorio a reconquistar[iv].

Fue el rey Teriteqas, esposo de Amanirenas, quién comenzó la campaña. En un primer momento las fuerzas nubio-kushitas invadieron la provincia romana de Egipto, pero rápidamente fueron expulsadas por las tropas imperiales a cargo de Cayo Publius Petronius, que estableció una nueva frontera en Hiere Sycaminos (Maharraqa).

El rey Teriteqas murió apenas comenzadas las hostilidades y le sucedió su hijo Akinidad. Pero tras la muerte de este en Dakka en el 24 AC, su madre Amanirenas se hizo cargo del gobierno del país y del manejo de las tropas. Se cree que en la misma batalla donde falleció su hijo, la reina perdió un ojo, lo que la hizo más fuerte y decidida. El geógrafo e historiador griego Estrabón escribió que “esta reina tiene un coraje superior al de su género”. Estrabón no se refiere a ella por su nombre sino por el título de Candace[v].

Cuando el gobernador romano en Egipto, Aelius Gallus, se ausentó de la provincia para dirigir una campaña en Arabia en el 24 AC, Amanineras lanzó una fuerza de 30 mil combatientes que derrotaron a los romanos en Syene (actual Asuán) y Philae, y expulsaron a la población judía de la isla Elefantina. Amanirenas regresó a Kush con prisioneros y botines, incluidas varias estatuas del emperador Augusto Cesar. Una de estas estatuas de bronce fue enterrada con la cabeza en la superficie en la puerta de su Palacio real en Meroë, para que ella y los transeúntes pudieran pisarle el cráneo durante sus recorridos[vi].

Ante la ausencia del gobernador, el general Petronius se hizo cargo de la situación y en el 23 AC expulsó a los kushitas de Syene. A continuación reunió a sus tropas y avanzó hacia el reino de Kush, llegando a ocupar la antigua capital de Napata (Marawi). Aunque se retiraron posteriormente, ya que no pudieron avanzar a Meroë porque el terreno arenoso les dificultaba la marcha, dejaron una guarnición en Qasr Ibrim (Primis), nueva frontera del Imperio Romano. Los fuerzas nubio-kushitas hicieron un nuevo intento de recuperar esa posición, pero fueron derrotadas[vii].

Amanirenas decidió entonces negociar con Petronius. El general romano, acaso impresionado por la valentía de la reina y sus soldados, le dijo que debían parlamentar directamente con el Cesar, que se encontraba en ese momento camino a Siria para negociar la paz con el reino de los partos, y se ofreció a llevarlos ante su presencia.

Los embajadores kushitas y el emperador Augusto se reunieron en la isla griega de Samos en el 21 o 20 AC. La habilidad negociadora de los kushitas y la necesidad del Imperio de acabar esa guerra para no parecer débiles ante los partos llevó a que les concedieran lo que pedían: el reino africano recuperaba unas treinta millas ocupadas por los romanos (incluida Primis) y quedaban exentos de pagar tributo al emperador. Roma solo conservó un fuerte en Dodecasqueno para vigilar la frontera de Maharraqa y exigió la devolución de las estatuas robadas del emperador. Sin embargo la reina conservó la cabeza que era pisada en la puerta de su palacio y que hoy se expone en el Museo Británico.

Tras la guerra, Amanirenas continuó reinando hasta su muerte en el año 10 AC. Entre las obras que ordenó construir se encuentran numerosas pirámides y templos. En el siglo posterior hubo otra kandake guerrera: Amanitore, que se destaca por haber restaurado el Templo de Amón en Meroë. Para entonces ya había comenzado la decadencia del reino de Kush, que se aceleró en los siglos I y II hasta su desaparición en el III DC.

Autor: Lic. Luciano Andrés Valencia para revistadehistoria.es

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Bibliografía:

[i] Llodra, Juan J.; “Mujeres guerreras”, Boletín de la Revista de Historia, https://revistadehistoria.es/mujeres-guerreras/, 17 de febrero de 2021.

[ii] Dr. Y; “Great warriors queen of Nubia: Amanirenas”, African Heritage, https://afrolegends.com/2019/01/21/warrior-queen-of-nubia-amanirenas/, 21 de enero de 2019.

[iii] “Amazonas africanas: un continente de mujeres guerreras”, El Coloso de Rodas, https://elcolosoderodas.blog/2020/05/20/amazonas-africanas-un-continente-de-mujeres-guerreras/, 20 de mayo de 2020.

[iv] Carneiro, Alejandro; “Amanirena, la temible Candace”, Tabula, http://blogtabula.blogspot.com/2021/03/amanirenas-la-temible-candace.html, 8 de marzo de 2021;  Wikipedia, www.wikipedia.es, artículo: “Reino de Kush”; y Enciclopaedia Britannica, britannica.com, artículos: “Nubia, ancient region of Afrika” y “Sudan: ancient Nubia”.

[v] Wikipedia, www.wikipedia.es, artículo: “Amanirenas”.

[vi] Dr. Y; “Great warriors queen of Nubia…”, op. cit.

[vii] Díaz López, Laura; “La kandake Amanirenas, la enemiga más desconocida de Roma”, Los Fuegos de Vesta, http://losfuegosdevesta.blogspot.com/2017/07/la-kandake-amanirenas-la-enemiga-mas.html, 26 de julio de 2017.

Parte imagen de Portada:

Reino de Kush. Fuente: http://www.ikuska.com/Africa/Historia/estados/kush.htm

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