“Me tomaba mis tareas muy en serio, porque había sido educado no sólo en el credo del trabajo duro, sino con la conciencia casi religiosa de que únicamente la disciplina y la diligencia obtienen recompensa.”
América, América
Ethan Canin
Son muchas las novelas de formación o Bildungsromans que en la Historia de la Literatura son y han sido. Algunas de ellas, como La montaña mágica de Thomas Mann, Pájaros de América de Mary McCarthy o Matar a un ruiseñor de Harper Lee, las menciono por aquí muy a menudo, pues, como Vds. saben bien, me gusta especialmente este subgénero. Todavía el otro día señalaba que como tal, como novela de formación, puede leerse “la parte de Archimboldi” de 2666 de Bolaño. Da la impresión de que los literatos de las barras y estrellas a los que tanto admiro se han especializado además en un tipo más preciso aún de Bildungsroman, el que describe el ascenso del self made man, del hombre hecho a sí mismo a base de tesón y disciplina, muy en la línea del sueño americano.
En este último grupo encaja la segunda novela de formación escrita por Ethan Canin, América, América. La primera fue la más que notable De reyes y planetas, publicada también por Salamandra hace ya unos cuantos años. Como entonces, Canin vuelve a explorar los peligros de la seducción qu
América, América es, ciertamente, una novela americana por todos sus costados; desde su mismo y perfecto título hasta su demasiado exhaustivo final, pasando, por supuesto, por la épica de su nudo. Y es además una novela ágil y poderosa que, como ya habrán adivinado, voy a recomendarles. Así que lean, lean.