American Hustle

Publicado el 14 enero 2014 por Perradesatan @perradesatan
¿De dónde ha salido David O. Russell, de dónde, que me lo digan? Mi primer acercamiento al cine de este señor fue hace exactamente un año, cuando fui a ver al cine El lado bueno de las cosas, película que me dejó maravillada, impresionada, emocionada, y un montón de participios adjetivados más, y ahora he vuelto para ver American Hustle, su nueva película ¡y mancantao también!
American Hustle era una película que ya prometía muchísimo desde su cartel: vaya cuatro actorazos, amigos míos. Para empezar, Christian Bale, uno de mis actores favoritísimos, que es un señor fenomenal, que no sabe trabajar mal, que me tiene loca y que es guapísimo hasta de gordo y calvo. Después, la pareja protagonista de El lado bueno... que repite con este director: Bradley Cooper, actor al que no me tomaba demasiado en serio después de la trilogía de Resacón en Las Vegas pero que ahora respeto, y Jennifer Lawrence, actriz que no me termina de hacer gracia pero que divierte bastante porque sabe hacerse la loca muy bien y ya está. Ese es todo su mérito. Y por último, completa este extraño cuarteto otra actriz que suelo tener mucho en cuenta,  Amy Adams, que está suuuupeeeersexy en esta peli, además de estupenda, claro.
American Hustle no es sino otra gran estafa americana. El sueño americano está muy ligado a hacer mucho dinero de la noche a la mañana y por eso tienden a magnificar a todos aquellos que lo consiguieron, además de que nunca dejan de entretenerse con películas e historias sobre gente que lo hizo. Esta vez el gran estafador es Irving Rosenfeld, un personaje que te cagas, que además parece estar basado en hechos reales, así que telita con el amigo, que un día conoce a Sydney Prosser, "la chica", y juntos comienzan un negocio con falsificaciones de arte y estafas a pobres hombres desesperados. 
¡Guapo!
Un día se les cruza en su camino un pobre hombre desesperado que les hace la trece catorce y mira tú por donde acaban detenidos y con el negocio echado a perder. Pero ya sabéis lo que pasa con el FBI, que cuando encuentran a un criminal muy listo, por muy criminal que sea, si es listo, se lo meten en su equipo sin ningún prejuicio, y así, los dos estafadores acaban trabajando para quien les detuvo intentando desenmascarar una urdida trama de corrupción y mafia en Nueva Jersey. 
Como ya os he comentado, las interpretaciones de los actores protagonistas son excelentes, y es que O. Russell es un director de actores de quitarse el sombrero, porque sabe sacar, sin duda, lo mejor de cada uno, pero a mí me da que lo mejor de esta película es su guión (que ya ha recibido alguna que otra nominación), ya que la trama está perfectamente afinada, con un buen ritmo y una sucesión de escenas que nunca dejan de sorprenderte, además de unos diálogos excelentes, cargados de ironía y humor. Mención especial también a la banda sonora. Todo temazos. 
A más de uno se la juegan en esta película, pero no a nosotros, los espectadores, que tenemos el placer de disfrutar de más de dos horas de peliculón tremendo. Para mí, merece la pena solo por ver a Chrsitian Bale volviendo a petarlo, pero para el resto de personas que no están locas por Bale, seguro que merece la pena por ser uno de los copones de película del 2013. 
Película 3 del reto 2014