Puede que sea una historia bastante clásica y predecible, pero Carey Mulligan está grandiosa. Es la protagonista indiscutible y, como se dice de algunas de las grandes actrices de todos los tiempos, la cámara la quiere. Supongo que es exagerado, pero tiene tanto encanto la chica que a mí me recuerda un poco a Audrey Hepburn. Es una delicia la película sólo por ella. Es la que provoca que pienses que están ante una cinta muy, muy linda.
(Puede que me haya pillado baja de defensas, jajaja!!)