Análisis: Risen 3 Titan Lords

Publicado el 23 agosto 2014 por Raúl Vázquez Santos @Generacionpixel

Desarrollado por Piranha Bytes y producido por Deep SIlver, llega la tercera entrega de la saga de piratas Risen, titulado Risen 3: Titan Lords. Una entrega que ha superado su anterior título de la saga, Risen 2, y es que es algo que tampoco tenía mucha complicación, y más para quienes han podido jugar a la saga Gothic, título que fue desarrollado también por Piranha Bytes y al cual recuerda mucho en ciertos momentos.

No será la historia lo que marcará el día de mañana a Risen 3, ya que se trata de una historia de lo más vulgar y entre tantas misiones secundarias, perderemos el hilo de la misma. Somos el hijo de un valeroso pirata, y sin saber nuestro nombre, no tenemos más que descubrir todo el oro posible en las diferentes islas que podemos atracar con nuestro barco, con la mala suerte de despertar en una de ellas a las almas que se ubicaban en el inframundo, lugar al que irá también nuestra alma. Nuestra misión no será otra que liberar dichas almas al mundo real y encontrar la tripulación que nos dejó enterrados en el fondo de una isla.

Risen 3: Titan Lords es un juego de aventura con ciertas pinceladas de Rol, ya que la experiencia (puntos de gloria aquí) y mejora de nuestro personaje está muy presente a lo largo de toda la aventura con un sistema un tanto simple y sin variedad alguna.

La mecánica tiene ciertos altibajos, al igual que le ocurre al control del mismo, algo que dejará este título lejos de lo que podríamos esperar y de lo que pude ofrecer las plataformas que lo pueden mover, PlayStation 3 y Xbox 360, además de PC.

Para ir viendo la mecánica del título, se nos facilita un pequeño capítulo en el que aprenderemos los movimientos más básicos y los que más usaremos a lo largo de la aventura. Es aconsejable, como bien nos indica el tutorial, ir aplicado los puntos de gloria de una forma paulatina y tenerlo muy a la orden del día, aumentando nuestras características como; el cuerpo a cuerpo, astucia, resistencia, magia y espíritu, entre otros. Esto es solo una parte, ya que podremos relacionarnos con casi todos los habitantes que nos vamos encontrando a lo largo de las islas que visitamos, los cuales, no todos, nos enseñarán ciertas habilidades muy útiles para el futuro, por lo que no está demás centrarse primero en las misiones secundarias para poder ir descubriendo los rincones del juego, algo totalmente posible gracias a la tremenda libertad que tenemos, similar a la de cualquier sandbox y sin restricciones algunas. Una lista de habilidades muy variadas y de lo mejor que ofrece el título.

Algo que no ha gustado tanto, ha sido el sistema de almas que varía según realicemos unas acciones u otras  con los diferentes habitantes de las islas, algo que queda un poco desfasado para este título.

Por otro lado, el control del personaje es algo tosco, con una cámara muy brusca, y un sistema de batallas un tanto pésimo, ya que, además de simple, responde con lentitud las órdenes de nuestro ataque (ligero o pesado) y una defensa que deja mucho que desear, ya que esa defensa y nada, es casi lo mismo. Además, el sistema de batallas es un caos cuando se presentan varios enemigos a la vez, ya que no podremos fijar manualmente a nuestro enemigo y si se separa demasiado de nosotros, no pasamos a atacar a otro enemigo, debemos seguir con el mismo.

La IA del enemigo es aceptable, ya que responden bien a nuestros ataques, y cada uno de los personajes del entorno cuenta con cierta inteligencia notoria a la hora de mover y no seguir unos caminos lineales.

En lo que respecta a la duración, esta es un tanto relativa, ya que el modo historia puede llegar a las treinta horas, si nos centramos en el cien por cien, que incluye todas las misiones secundarias, que no son pocas, puede rondar unas setenta horas. Algo que, si llega a tener ciertas pautas mejores, hubiera sido un gran acierto, pero es difícil durar tanto tiempo enfrente de este título.

La dificultad no es aparentemente alta, lo que sí es difícil será el control, por lo caótico que es, como ya hemos indicado. Además tenemos niveles de dificultad bien distinguidos entre ellos, para quienes quieran aún una mayor dificultad, además de la del, insistimos, control.

Otro de los puntos negativos, y el último que no nos ha gustado, el apartado gráfico. En consolas se pueden sufrir ciertas bajadas de frames, además de un retardo en el tiempo de cargar las texturas y ralentización a la hora de hacer el autoguardado. Por lo demás, algunas imágenes del juego son llamativas y realmente sorprende.

El apartado sonoro, por el contrario, nos ha gustado mucho. Una banda sonora de lo más pirata que se ha escuchado en los últimos tiempos en este mundo, y unos efectos sonoros más que aceptables dentro del mismo título. Aunque por lo general, no destaca mucho si lo comparamos con cualquier título triple A.

Ponemos punto y final a este análisis de Risen 3: Titan Lords, un videojuego que no llamará mucho la atención a los fans de las aventuras de piratas, ya que al fin y al cabo la historia es de lo más vulgar y corriente. Con los toques de Rol, que nos ha gustado mucho, la verdad, hubiera sido mejor centrarse en algunos de los apartados indicados negativamente para poder optar por un título de más notoriedad, dado que la desarrolladora implicada, sabe lo que hace. Y si no, que se lo digan a los fans de Gothic.

LO MEJOR

-La libertad

-Los toques de Rol

LO PEOR

-Apartado grafico

-Control

-Mecánica

“Nuestra forma de valorar los juegos

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