Apocalipsis ecologista

Por Cronicasbarbaras

Amamos tanto las noticias sobre el Apocalipsis del planeta que anuncian los ecologistas que, mientras esperamos su próximo y más terrible vaticinio, olvidamos que no se ha cumplido ninguno de los anteriores.

En los 1990 revelaban que alrededor de 2010 los océanos habrían subido un metro e inundado todas las costas por la fusión en los polos, provocando el éxodo de cientos de millones de ribereños de todo el mundo, además de la desertificación de todos los continentes y grandes epidemias planetarias.

No se ha cumplido ninguna profecía, como deben llamarse estos anuncios de carácter religioso difundidos por clérigos de las numerosas sectas ecologistas que viven ricamente de anunciarnos el infierno terrenal.

Desde hace quince años el planeta no se calienta. Al contrario, tiende a enfriarse.

Y si ahora hay más CO2, bienvenido sea: hace retroceder lentamente los desiertos y mejora las cosechas, dado que es el mejor fertilizante natural.

Nos lo recuerda el geógrafo y catedrático vasco de climatología Antón Uriarte, autor de un libro fundamental, “Historia del clima de la Tierra”, que puede encontrase en su blog CO2

En su último comentario se refiere a la alarma creada por Greenpeace en 2007 anunciando que el Ebro se secaría por el calentamiento global alrededor de este 2013.

Para demostrar lo que nos esperaba, Greenpeace presentó un libro de fotomontajes, Photoclima, en el que aparecía el cauce del antiguo río como un páramo en Zaragoza.

Los plañideros réquiems, algunos parafraseando el Apocalipsis de San Juan, estaban firmados por José Saramago, Rosa Regás, Manuel Rivas e Iñaki Gabilondo, entre otros.

Nunca el río fue más caudaloso como este año, quizás por tanta lágrima sensiblera, mientras es posible que vayamos a un enfriamiento global por la baja actividad de las machas del reactor que calienta nuestro planeta: el sol.

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SALAS