Aprender es de locos ricos

Por Finicolasgafas @Finiconlasgafas
La riqueza de un pueblo parece que está en su producto interior bruto, pero no es más que dorada brutalidad. No hay pueblo más rico que aquel que crea y reparte conocimiento. La confusión produce analfabetos en yates, borrachos de champán, surcando el mar del egoísmo y la estupidez destinados a atracar en los puertos más pobres. Las tierras más productivas son las que se abonan con conocimiento y placer. Los brazos más fuertes son los que tienden la mano. Las barrigas más prominentes son las que no dejan ni las sobras. La ambición produce obesidad mórbida y la competición sin compasión, estulticia. Querer aprender es de locos. Querer dominar es de enfermos ignorantes sin cura. Cultura contra la basura. Confundir el propio estiércol con abono es la necedad que lo jode todo. La belleza no es cuestión de precio. El éxito no existe en la exclusividad. Ni la espiritualidad pertenece a las religiones. Los sabios han desaparecido entre tanta certeza. El pueblo que decide asentarse en la uniformidad acaba informe. La perdición de un pueblo empieza cuando confunde brillo con cultura.