Revista Cultura y Ocio

Aquellos maravillosos años: Compañeros

Publicado el 07 agosto 2014 por Criticasen8mm @Criticasen8mm

Aquellos maravillosos años: Compañeros.
Si algo triunfaba en televisión a finales de la década de los noventa eso eran las series de adolescentes. Compañeros, Al salir de clase o Nada es para siempre acaparaban la pequeña pantalla, ocupaba portadas y numerosas páginas de revistas como Superpop, Bravoo Vale y eran tema de conversación en todos los patios de institutos.
Hoy nos centraremos en la primera de ellas, en la serie protagonizada por Quimi y Valle. Si viviste la pubertad durante esta etapa, seguro que recuerdas a los alumnos y profesores del colegio Azcona. Compañeros se centraba, principalmente, en las historias escolares y familiares de un grupo de jóvenes amigos, narrando todos los problemas que caracterizan a los muchachos en esta edad. Se caracterizaba por conjugar temas de actualidad en el momento como la inmigración, los embarazos adolescentes, la drogadicción o el sida, con otros prototípicos como las relaciones de amor o los problemas familiares. De este modo, consiguió convertirse en todo un hito en la historia de la televisión española, cosechando grandes audiencias. Contando con un total de 9 temporadas y 121 capítulos logró mantenerse en antena durante 4 años, embaucando a los espectadores de todas las edades.
Aquellos maravillosos años: Compañeros.La pandilla de amigos formada por Quimi (Antonio Hortelano), Valle (Eva Santolaria), Luismi (Manuel Feijóo), Sara (Lara de Miguel), Arancha (Duna Jové), César (Julián González), Isabel (Virginia Rodríguez), Eloy (Nicolás Belmonte) y Tanja (Ruth Núñez) eran el eje fundamental de la serie, ofreciéndonos diferentes historias sobre sus relaciones de amor y desamor, las inquietudes propias de la edad o situaciones variopintas provocadas por la inocencia e inconsciencia de la adolescencia. Sin embargo, el grupo de profesores encabezado por Alfredo (Francis Lorenzo), Félix (Miguel Rellán), Marisa (Beatriz Carvajal), Tere (Tina Sainz) y Gustavo (César Vea) acaparaban el papel cómico pero también con momentos tensos y dramáticos. No obstante, la clave de la verdadera esencia de Compañeros fue la interacción entre ambos grupos, lo que convirtió a la serie en todo un referente social.
Los Bermejo, la familia de Valle era otro de los factores importantes en la serie, sobre todo con el paso del tiempo. Representaban a muchas de esas familias humildes que encontramos en la mayoría de los hogares españoles. Encabezada por Rocío (María Garralón), la bedela del colegio, esa madre coraje, aunque un tanto inocente, que tanto se desvivía por sacar adelante a los suyos. Y como no recordar el dúo formado por Luis (Pepo Oliva) y Lolo (Daniel Retuerta), padre e hijo que tantos momentos cómicos nos regalaban. Y es que, ¿quién no tiene un padre así? Luis simbolizaba a ese padre que siempre te saca los colores en el momento y lugar menos apropiados. Y Lolo, ese niño tan tímido, un crack en el ajedrez pero un patoso en la vida.
Tras finalizar sus estudios en el colegio (sí, era imposible mantenerlos más, tarde o temprano tenían que terminar), la pandilla original fue sustituida por nuevos chicos y chicas que intentaron continuar por el mismo sendero pero sin los resultados óptimos. La nueva generación estaba protagonizada por la pareja formada por Martín (David Janer) y Duna (Begoña Maestre) en un intento de emular a Quimi y Valle, de hecho, Martín guardaba un vínculo familiar con los Bermejo al ser el primo de Lolo y Valle. Completaban el reparto Fernando Cuesta (Max), Montse Pla (Montse), Alba Alonso (Leo), Álex García (Serpa) y Raúl Arévalo (Carlos).
Aquellos maravillosos años: Compañeros.Tanto fue el éxito que logró Compañeros que hasta se atrevieron a llevarla a la gran pantalla. Bajo el título No te fallaré en el año 2001 pudimos ver una breve continuación de la vida de los jóvenes tras acabar sus estudios. En esta versión cinematográfica nos situamos tres años después de un viaje que la pandilla realiza a la playa donde tiene lugar un suceso inesperado. En ese período trascurrido la vida de los chicos ha dado un giro importante. Mientras Valle se dedica a bailar en una discoteca como go-go, Quimi ha conseguido la estabilidad en su vida. Tras un reencuentro en una fiesta organizada por el colegio, las historias del pasado vuelven a resurgir y los problemas entre Quimi y Valle vuelven a la carga.
Sin duda alguna Compañeros es una serie que ha marcado la adolescencia de muchísimos jóvenes y que ocupa un lugar importante en la historia de la televisión en España y que ha servido de referente a muchas otras ficciones que han intentado seguir su estela, aunque adaptadas a la actualidad, como es el caso de Sms: sin miedo a soñar o Física o Química. Sin embargo, estas series no lograron alcanzar el éxito de su predecesora.


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