"Lo que estamos celebrando es al mismo tiempo una bufonada y una Misa de requiem". En estas palabras de Hugo Ball se resume toda la acción. En efecto era una despedida, una reflexión de los años en la universidad, de las relaciones establecidas entre la institución y las personas, entre los profesores y los alumnos, entre los alumnos y los libros. Una reflexión en torno a la sociedad del espectáculo, a la presión de los ojos que continuamente observan, un cuestionamiento intrínseco del arte, de los utensilios, de la separación entre arte y vida (Joseph Beuys).
Pero, ¿es arte?, ¿dónde está el límite...? Los límites son arriesgados. Los límites suelen ser difusos casi siempre y sólo se tiene conciencia de ellos una vez se han traspasado. Un juego en el que cada uno decide hasta dónde arriesga la vida.
Puede que los que arriesgan de verdad sean aquellos que podemos denominar artistas. Arriesgar es que se nos vaya la vida en lo que hacemos. Si se trata de arte, se tiene que ir la vida en la obra, tenga ésta el formato que se quiera. Un ejemplo magnifico de ello es Marina Abramovic. El documental The Artist Is Present muestra la retrospectiva que el MoMa dedicó en 2010 a su trayectoria artística. Abramovic ha dedicado su vida a la performance y con la principal obra de la exposición, que consistía en estar presente durante tres meses consecutivos durante todo el tiempo de apertura, para todos aquellos que quisieran compartir silla con ella. Con esta obra consigue emocionar a todos los espectadores y se convierte en una autoridad consagrada del mundo del arte.
Trailer de Retrato con despedida