En el prefacio del libro António Arnaut, considera que “sirviéndose hábilmente de la simbología masónica, Carmen Lara supo combinar en la paleta de su imaginación las tintas que dieron forma y color al “espíritu” que se exhala, como un suspiro de amor, de estas 33 pinturas que vinieron a enriquecer el arte masónico”. Fue presentado hace unos meses en un lugar altamente significativo para la Masonería portuguesa: el Gremio Lusitano de Lisboa.Se puede adquirir el libro aquí Podéis visitar el blog de la artista