Llega el atardecer, uno de mis momentos favoritos, cuando el tiempo parece detenerse. Los últimos rayos de sol con su luz rojiza alumbran el horizonte. La actividad del día se detiene para dar paso a la calma a la reflexión. En estos días de verano el paisaje del ocaso cambia de escenario y muchos pueden contemplar este espectáculo cerca del mar, donde este parece engullir al sol hacia sus profundidades. Aunque los que no tenemos el privilegio de tener el mar cerca, podemos contemplarlo desde el campo o incluso también desde la ciudad, donde los edificios forman sombras caprichosas con los últimos rayos del sol y las calles se pueblan de vehículos con destino a sus hogares en busca del ansiado descanso después de un duro día.
En verano los atardeceres son más intensos, todo queda suspendido, un silencio natural parece inundarlo todo, el cielo rojizo va dando paso a la oscuridad de la noche que se aproxima, el intenso calor se torna más llevadero con la ligera brisa nocturna.
El atardecer desde cualquier lugar es digno de contemplar y si lo hacemos con buena música de fondo resaltará aún más todos los matices, colores y sensaciones, porque la música hace que la belleza se expanda y las sensaciones sean aún más intensas.
Os invito a disfrutar del atardecer con vuestra música allá donde esteis, desde cualquier lugar es siempre un espectáculo digno de contemplar. Os dejo algunos temas musicales de mis atardeceres.
Archivado en: OPINIÓN Tagged: atardeceres, atardeceres de verano, ocaso