Atracción fatal

Publicado el 08 agosto 2015 por Wig
Tenemos tantas inseguridades que tendemos a sobrevalorar en ocasiones las seguridades de los demás mucho más allá de lo razonable. Así, cuanto más compleja es una personalidad más interesante nos parece, pero al mismo tiempo, más arriesgado es acercarse a ella sin que peligre tus emociones. Aunque todos tenemos inseguridades,  una personalidad compleja suele esconder las suyas, realzándolas o oscuriciéndolas según le convenga a su ocultamiento. Nos atrae el misterio de saber si la seguridad que se nos muestra es real o no lo es tanto. Y suele darse con mayor afluencia la segunda proposición. La desilución está casi servida, pero si se transciende de tal hecho, entramos en una confrontación emocional constante con dicha personalidad. Unas se ven a leguas de distancias, pero otras, son tan sutiles como el color del mar. Y el mar está lleno de corrientes ocultas y peligrosas. El cerebro suele subyugarse por lo misterioso sin apreciar el peligro emocional que conlleva, pues, también es cierto, que detrás de cualquier halo de misterio puede encontrarse la activación emocional más maravillosa existente: el Amor. Deseamos tanto el Amor, que obviamos las estratagemas de reclamo existentes en las palabras bien ordenadas y dispuestas al oído. Deberíamos aprender a escuchar o no a "oír". ¿Que son sinónimos? Los sinónimos no existen en el lenguaje emocional, todas y cada una de las palabras, silencios y sonidos tienen una carga emocional implícita a la que no prestamos demasiada atención. Cuando la apreciamos es porque carece de sutilidad emocional. Sin embargo, en nuestro caso de hoy, las personalidades interesantes usan el lenguaje emocional con gran adiestramiento y sagacidad, haciendo que el interés por el decubrimiento de sus inseguridades sea una pura atración. O bien se convierte en una gran amistad... O en una atracción fatal.