El ambicioso proyecto de Marvel comenzó allá por el año 2008 con la producción de Hulk e Iron Man, que, a pesar de ser producciones "independientes", es decir, no tenían nada en común mas que el productor y la casa de estudios (Paramount), las escenas post-créditos de ambas películas nos anunciaban que algo grande se venía: en Iron Man, la aparición de Nick Fury (Samuel L. Jackson) presentando la iniciativa "vengadores" y en Hulk, con el mismo Robert Downey Jr (Tony Stark a.k.a. Iron Man) presentando la misma iniciativa al hombre verde (en ese entonces Edward Norton y reemplazado este año por Mark Ruffalo). Y de ahí nos iríamos con Iron Man 2 (2010), Thor (2011)interpretado por un acartonado Chris Hemsworth y finalmente Capitán América: El Primer Vengador (2011) con un polémico Chris Evans, pues mucha gente se oponía a verlo con el traje rojo y azul al haber interpretado previamente la fallida 4 Fantásticos; donde ya era una completa realidad el ambicioso crossover de todos estos personajes, hablando incluso de un teaser trailer en la escena post-créditos del Capitán.
Hay que destacar que, teniendo directores de la talla de Kenneth Branagh en la silla (Thor) o Jon Favreau (Iron Man 1 y 2, y el productor detrás de todo), hasta Louis Leterrier y Joe Johnston; decidieron dejar todo el paquete grande al casi inexperimentado Joss Whedon, que si algo tenía a su favor era ser el fanboy deseoso de participar en algo grande. La cinta, básicamente es un mero pretexto de ver reunidos a los personajes más populares de la casa de cómics, y muchos esperaban simplemente una película al estilo de Michael Bay: explosiones por doquier sin un guión convincente. Pero nada más lejos de la realidad.
La película empieza con adrenalina, para relajarnos un poco mientras nos presentan una verdadera causa que requiera el ensamble de los "héroes más poderosos del planeta", encabezada por un brillante Loki (Tom Hiddleston, quizá el tercer mejor villano en cintas de cómics, el número uno de Marvel por su actuación), cuyo plan es simplemente apoderarse de la tierra con un ejército de aliens (Chitauri) que a cambio piden un precio alto. Es así como, siguiendo el fiel estilo de una película de héroes, empiezan bien, tienen un conflicto interno que resuelven para terminar siendo los que salven el día. Y hasta ahí esperamos una película mediana.
Pero cuando llega el segundo acto es cuando todos nos convertimos en niños de nuevo. Los efectos son simplemente espectaculares, batallas en primer plano sin rayar en lo ideal (nada que no hayamos visto en otras películas) y con una total justificación de actuaciones, explosiones, amenazas y el ensamble de un equipo de gente "disfuncional" con la correspondiente dosis de humor (casi siempre cortesía de un inigualable Robert Downey Jr.) a la que nos tienen acostumbrados. No necesitamos el dramatismo de Nolan para lograr, a mi parecer, la mejor película de Marvel hasta la fecha y la segunda mejor de superhéroes (solo detrás de The Dark Knight, y a la espera de The Dark Knigh Rises).
Calificación:
P.D: Atención con la escena final. ¡Se viene algo aún más grande (si se puede)!