¿Ayudar a los propietarios de las autopistas o a los pobres? El PP lo tiene claro

Publicado el 07 abril 2014 por Civeperez
"Alguno replicará: qué bonito lo que estás diciendo. Pero ¿dónde está el dinero para hacer todo esto? Yo estoy tan lejos de creer que ha de sobrar como cierto de que ha de haber suficiente para hacer frente no sólo a las necesidades cotidianas, sino también a las extraordinarias que en gran cantidad aparecen a veces en cualquier ciudad". 
LUIS VIVES: De subventione pauperum

El 6 de enero de 1526, Johannes Ludovicus Vives, nombre latinizado del valenciano Juan Luis Vives (1492-1540), notable humanista y profesor en la universidad de Lovaina, se dirigió a las autoridades de la ciudad de Brujas para encarecerles que se encargaran de erradicar la pobreza. Este llamamiento encabezaba su Tratado del socorro de los pobres (De Subventione Pauperum) en el que plantea que más allá de la caridad cristiana, sean las autoridades públicas quienes tomen sobre sí la tarea de atender a los necesitados. La filosofía de Vives era pragmática, pues sostuvo que luchar contra la pobreza repercutirá en beneficio de toda la ciudad y en beneficio de los ricos, que así no verán amenazadas sus riquezas, que muchas veces se ven en peligro por las revueltas que pudieran emprender aquellos desheredados que no tienen nada que perder.


Juan Luis Vives a los burgomaestres y al Consejo Municipal de Brujas:

A vosotros dedico esta obra, [...] tanto porque sois extraordinariamente propensos a la beneficencia y a aliviar a los desgraciados, (lo que pone de manifiesto la multitud tan grande de necesitados, que afluye aquí de todas partes como a su refugio preparado para los menesterosos), como porque, siendo el origen de todas las ciudades el hecho de que cada una de ellas fuese un lugar en el que creciese el amor y se robusteciese la sociedad de los hombres mediante el intercambio de beneficios y la ayuda mutua, el deber de los administradores de la ciudad debe ser procurar y esforzarse en que unos se auxilien a otros, en que nadie sea oprimido, nadie sea abrumado recibiendo daño injustamente y el que es más poderoso ayude al más débil, a fin de que la concordia de la unión y congregación de ciudadanos aumente de día en día gracias al amor y dure eternamente. Y, así como es vergonzoso para un padre de familia dejar que en su opulenta casa alguien pase hambre o tenga un aspecto horrible por la desnudez o por los andrajos, de la misma forma no es adecuado que en una ciudad no completamente sin recursos los magistrados consientan que algunos ciudadanos sean apremiados por el hambre y la miseria. Que no os dé pesadumbre leer estas cosas o, si no os agrada, al menos que no os la dé examinar con la mayor diligencia este asunto, vosotros que con tanta preocupación juzgáis el litigio de un hombre particular en el que se discute por mil florines. Os deseo a vosotros y a vuestra ciudad todas las cosas prósperas y venturosas.  
Acabar con la pobreza en el mundo, comenzando por la región que tenemos más próxima, España, cuesta mucho menos de lo que la propaganda del Establecimento nos quiere hacer creer. Algo que ya intuía Luis Vives cuando, en un determinado pasaje de su Tratado afirma: "Alguno replicará: qué bonito lo que estás diciendo. Pero ¿dónde está el dinero para hacer todo esto? Yo estoy tan lejos de creer que ha de sobrar como cierto de que ha de haber suficiente para hacer frente no sólo a las necesidades cotidianas, sino también a las extraordinarias que en gran cantidad aparecen a veces en cualquier ciudad".
Hablando en números concretos y actuales, un total de 2.600 millones de euros sería el dinero que costaría rescatar a los 700.000 hogares sin ningún tipo de ingresos que hay en España, según el informe de Cáritas Análisis y perspectivas 2014. Esa cifra supone aproximadamente la mitad del dinero que el gobierno está barajando para salvar de la quiebra a las empresas que gestionan nueve autopistas de peaje que se encuentran en concurso de acreedores.
Según el informe, elaborado por la Fundación Foessa, más de 11 millones de personas están afectadas en España por distintos procesos de exclusión social, un 60% más que en 2007. Además, cinco millones de personas (1,5 millones de hogares) se encuentran en situación de "exclusión severa", casi el doble que hace seis años. El empleo, la vivienda y la salud, son los tres campos que han contribuido más a esa exclusión.
Especialmente cruel es el panorama de la pobreza infantil en España. A finales de enero, la ong Save the Children ya estimaba que uno de cada tres menores en España vive en la pobreza o en riesgo de exclusión. Según el informe de Cáritas Europa, España es el segundo país de la Unión Europea con el mayor índice de pobreza infantil, superado solo por Rumanía. Bulgaria y Grecia, están en tercer y cuarto lugar respectivamente. En España, el riesgo de pobreza entre los niños menores de 18 años se situó en 2012 en el 29,9%, casi nueve puntos por encima de la media de la UE, que estuvo en el 21,4%, según datos de 2013 de Eurostat.

Más de dos millones y medio de menores viven en hogares por debajo del umbral de la pobreza relativa, es decir, con menos de 14.784 euros para dos adultos y dos hijos (308 euros al mes por miembro de la familia. "Ser pobre en España no es tener hambre, pero sí mala calidad de alimentación. No es no poder ir a la escuela, sino no tener material para estudiar. Hablamos de falta de oportunidades y vulneración de los derechos de los niños", según Marta Arias, de Unicef España.
Erradicar la pobreza de sectores críticos como este es uno de los objetivos de la propuesta del Observatorio de la Renta Básica de Ciudadanía de Attac Madrid bajo el lema Mayores y niños primero! Porque es una vergüenza nacional que puedan producirse casos como el siguiente: 
A finales de marzo, falleció Jomián Leonel, el niño gran dependiente de 13 años, con un grado de minusvalía del 100%, a cuya familia el Gobierno de Dolores de Cospedal no le reconoció el derecho a la prestación económica por cuidarle en su domicilio. A Leonel, con parálisis cerebral severa, le faltaba un pulmón y el otro estaba seriamente afectado por la escoliosis severa que padecía. Sufría de anemia constante, no podía hablar ni comunicarse, no controlaba esfínteres, y tenía que ser transfundido de forma habitual. Además, no podía comer vía bucal por lo que debía de ser alimentado mediante botón gástrico.
La Consejería de Asuntos Sociales del Gobierno de Castilla la Mancha decidió conceder a la madre un servicio de prevención de la dependencia y la autonomía personal, por el cual la madre debía pagar por adelantado los gastos relativos al cuidado de su hijo, en torno a 500 euros mensuales, sobre los que le reembolsaría al cabo de entre uno y tres meses, un máximo de 387 euros, previa presentación de las facturas. 

Esta es una de las numerosas tragedias humanas que pasan desapercibidas ante una opinión pública entretenida por los medios informativos que atienden más a las historietas protagonizadas por personajes moralmente repugnantes. Una pequeña historia más de esos millones de historias personales que jamás contará la Historia. Es decir, esa historia universal de la infamia que ha sido elevada a la categoría de historia universal de la humanidad. Un pensador de la talla de Karl Popper, nada sospechoso de izquierdismo, consideraba una ofensa contra cualquier concepción decente del género humano y equivale casi a tratar la historia del pecado, del robo o del envenenamiento, como la historia de la humanidad:"la historia del poder político no es sino la historia de la delincuencia internacional y del asesinato en masa". Esta es la historia, dice Popper, que "se enseña en las escuelas y se exalta a la jerarquía de héroes a algunos de los mayores criminales del género humano."

¿Ayudar a los propietarios de las autopistas o a los pobres? El PP lo tiene claro.