Pero no todo era Paul Rodgers para Bad Company. La magia que desprendía Mick Ralphs a cargo de su guitarra, no daba para ser un guitarrista muy técnico, pero tenia ese punto romántico que dejaba grandes riff bluseros, con entonaciones hacia el Rock. Un Rock que puede ser muy suave pero al mismo tiempo contundente y con una personalidad muy unificada. Es de los grupos que cuando escuchas sus primeros acordes sabes perfectamente que están en el aparato de música los Bad Company. ¿Puede ser que en vez de recoger el autentico sabor del Rock ingles, basaran sus estructuras en recoger los ambientes más melódicos que nos traían de América?. Si os fijáis en canciones como Love me somebody, o en algunos guiños que hacia Mick Ralphs, su música había en momentos que recogían partes de Country, una guitarras acústicas, las cuales dibujan un entorno muy rural, y en algunos momentos llegan a recordar a el sonido de la guitarra de Billy F. Gibbons, sobretodo a la hora de doblar el sonido en la canción Run with the pack, a la cual la aderezan son un sonido de orquestación, haciendo de esta más contundente , dando un sentimiento en las letras que desgrana el propio Rodgers.
Por otro lado la banda de Bad Company no era una banda de arriesgar demasiado con la música, ellos sabían perfectamente que era lo que quería su público, y su formula la llegaron a exportar con todas las buenas cualidades que ellos sabían demostrar en un álbum o en un directo. Su forma de atraer el amor, podría llega a ser tan dulce y pegadizo como una de las canciones de Bob Seger, o un tanto descarado como en Young blood. Dando ese toque tan autentico para su segundo álbum Run with the pack. En el comparten muchas cualidades del Rock ingles, que lo llegan a visualizar como a una banda americana. Tal vez porque mirasen su autentico éxito más allá de las islas, con altas miras hacia el continente Americano. Donde le sonido en el que ellos trabajaban era un puto fuerte dentro del público Norteamericano.
Silver, blue & gold es sin duda la canción que me llego a descubrir esta verdadera joya. Un álbum repleto de grandes canciones, las cuales tendrían que tener mejor reconocimiento dentro de muchos sectores. Que no ven más allá de el famoso Can't get not. Y vosotros ¿estáis preparados para amar a Bad Company?