Bates Motel

Publicado el 21 junio 2013 por Pelirrosa
La premisa era buena: llevar a la televisión la precuela de la mítica Psicosis. 
El piloto prometía: una exploración de esa relación entre madre e hijo que todos, a priori,  imaginábamos turbia. Haberla trasladado al siglo XXI no parecía un error y la fotografía era verdaderamente bella.
¿Pero qué pasó para acabar hablando en pasado? Pues que Bates Motel se desinfló a medida que pasaban los capítulos. El pueblo al que llega la pequeña familia no resulta tan inquietante como podía serlo Twin Peaks y esos lazos tan fuertes entre madre e hijo se aflojan a menudo por los asuntos que cada uno de ellos tiene que resolver fuera de casa. De vez en cuando se produce algún destello, como esa manía enfermiza de la madre por contarle absolutamente todo a su hijo, para hacerle cómplice y culpable de su causa. O esa manera del hijo de defender a su madre y  unas pérdidas de memoria que empiezan a perfilar la personalidad de un psicópata. Pero nada demasiado impactante, al menos al nivel de lo que la mente imagina cuando conoce la premisa.
Tal vez no sea tarde y sus creadores sepan explotar una relación familiar verdaderamente potente en la próxima temporada.