Beck Hansen, ese pequeño gran genio, editó en 1999 Midnite Vultures, el disco sucesor del aclamado Odelay. Como es habitual en su carrera, no repitió fórmula, e hizo otro disco innovador e inesperado, un trabajo que a día de hoy, veinte años después, me sigue sonando tan bien y tan fresco como entonces. Y es que como digo muchas veces, las composiciones se pueden revestir de mil fachadas sonoras, pero si son buenas, pasan bien el paso del tiempo. Y aquí hay excelentes canciones, incluso caras B gloriosas de algunos singles.El primer single fue Sexx Laws, un tema bailongo, con unos vientos excelentes y un ritmo de caerte de espaldas, para no parar de mover el esqueleto toda la noche.
Beck Hansen, ese pequeño gran genio, editó en 1999 Midnite Vultures, el disco sucesor del aclamado Odelay. Como es habitual en su carrera, no repitió fórmula, e hizo otro disco innovador e inesperado, un trabajo que a día de hoy, veinte años después, me sigue sonando tan bien y tan fresco como entonces. Y es que como digo muchas veces, las composiciones se pueden revestir de mil fachadas sonoras, pero si son buenas, pasan bien el paso del tiempo. Y aquí hay excelentes canciones, incluso caras B gloriosas de algunos singles.El primer single fue Sexx Laws, un tema bailongo, con unos vientos excelentes y un ritmo de caerte de espaldas, para no parar de mover el esqueleto toda la noche.