Bizcocho de las carmelitas descalzas ii. que dios me coja confesao. comparativa, análisis y conclusiones

Por Aishakandisha @Aisha_Kandisha


     Esta entrada no es una entrada al uso. Hoy no os traigo una receta nueva. Es el mismo bizcocho que publiqué hace unos días, el BIZCOCHO DE LAS CARMELITAS DESCALZAS DE SEVILLA, pero ésta vez he querido hacerlo con mi propia masa madre para poder valorar y contaros mis propias conclusiones, ya que intenté que fueran las propias Carmelitas Descalzas las que opinaran sobre él y casi me excomulgan....jajaja.
     El monasterio se encuentra cerrado, pero yo llamo tímidamente una, dos, hasta tres veces. Del otro lado de la puerta se oye una vocecita que me dice que está cerrado.
     -Hermana, buenos días, vengo a pedirles un favor. Si Vds. tuvieran a bien probar este bizcocho que les traigo, realizado según sus instrucciones pero con mi propia masa madre y darme su más sincera opinión al respecto, se lo agradecería enormemente.
     Silencio al otro lado del portón.
     Al cabo de unos minutos, me vuelve a preguntar.
     -¿Vd. qué quiere?
     Y repito:
     -Hermana, buenos días, vengo a pedirles un favor. Si Vds. tuvieran....
     -Ya le he oído, ¿esto es una broma?.
     -No hermana, abra y comprobará que lo que le digo es cierto, tengo aquí el bizcocho en la mano.
     -Estamos en obras, ¿pero Vd. quien es?
     -Soy Jose, de Aisha Kandisha. (Le digo ésto por si tienen alguna hermana bloguera y me conoce por casualidad.)
     -Váyase ahora mismo o llamo a la policía.
     Me marcho triste y cabizbajo, y lo que es peor: nunca sabré si me echó porque no me conocía o por todo lo contrario.....jajaja.
     Para realizar éste bizcocho he respetado el proceso de diez días que marcan las "instrucciones", sin embargo, he utilizado unas varillas de silicona para remover la masa y la he introducido en el frigorífico, dos elementos en principio prohibidos para su elaboración, ya que en teoría sólo puede removerse con una cuchara de madera y dejar la masa a temperatura ambiente.
     Muchos me habéis comentado vuestro temor a dejar la masa a temperatura ambiente, así que he querido comprobar el resultado guardando la masa en el frigorífico, a pesar de que cuando hice el ORIGINAL estabamos disfrutando de unas temperaturas que llegaron a alcanzar los 34 grados, frente a los 22 grados que hemos tenido de máxima durante ésta última semana. He de decir que lo único que he notado es que en el frigo, la masa madre baja un poco, incluso crea una leve capa de líquido en la superficie, pero es totalmente normal, como lo es que al cabo de varios días de reposo despida un olor ácido, avinagrado o incluso parecido al de la acetona.
     El batir la masa con las varillas ha impedido que se formaran grumos, cosa que sí me ocurrió con el primer bizcocho, y aunque no fueron muchos, son desagradables al paladar.

    CORTE DEL 2º BIZCOCHO, CON MASA MADRE PROPIA.
    A este le añadí trozos de manzana.

       
         Os comenté que en el primer bizcocho (ORIGINAL), había usado como medida unos vasitos de yogurt de cristal y que me había parecido escasa. En éste he utilizado como medida un vaso de los de agua, de 200 ml. de capacidad, una medida más acertada y que ha dado lugar a un bizcocho más alto.
         Como CONCLUSIÓN, deciros que éste segundo bizcocho, hecho con nuestra propia masa madre, es un digno competidor del original (el hecho con la masa madre regalada y siguiendo el ritual establecido). Resulta un bizcocho con una miga también húmeda, esponjoso y un sabor muy rico, pero voy a empezar a creer en los milagros porque a pesar de todo, no supera ni el sabor ni la textura del primero, al que sigo considerando el mejor bizcocho que he probado nunca.
         Me queda probar, tal y como me comentó una chica malagueña, a hacer el bizcocho saltándome los diez días de preparación, es decir, preparando la masa madre el dia anterior y añadiendo el resto de ingredientes y horneándolo al día siguiente......Ya os conteré.

    BIZCOCHO ORIGINAL, CON MASA MADRE REGALADA

    CORTE DEL BIZCOCHO ORIGINAL.