Ingredientes
- Para el bizcocho
- Para el relleno
- Para el decorado (este paso es opcional)
- Para el almíbar
- Comenzaremos preparando con suficiente antelación el relleno: La noche antes, lavamos y rallamos la piel de un limón, picamos finamente la menta o hierbabuena, mezclamos todo muy bien con el queso y colocamos esta mezcla en un paño fino y limpio sobre un colador grande, y este sobre un cuenco amplio para que filtre el exceso de suero con el fin de obtener una crema no demasiado húmeda. Puede guardarse en la nevera si hace mucho calor.
- Un par de horas antes de comenzar a elaborar el bizcocho preparamos la decoración: mezclamos la mantequilla, que tendremos a punto pomada, con la clara de un huevo, (la yema la usaremos para el bizcocho) la harina y la canela hasta conseguir una crema muy suave y bien batida. Ojo con la harina, es mejor ir añadiendo poco a poco para que no nos quede demasiado espesa la mezcla.
- Ahora, colocamos sobre una superficie lisa la plantilla con el dibujo elegido (se pueden conseguir tantos diseños como se quieran en internet) y sobre este una hoja de papel de horno. Con ayuda de una manga pastelera y una boquilla fina, o uno de esos artilugios que llaman biberón de cocina vamos pintando sobre el papel de horno, calcando el dibujo que hay debajo. Una vez finalizada nuestra obra maestra la metemos en el congelador.
- Pasado el tiempo necesario para que nuestro dibujo se congele empezamos con la elaboración del bizcocho. En un cuenco bien limpio batimos las claras, con una pizca de sal, hasta conseguir el famoso punto de nieve.
- En otro cuenco batimos las yemas con el azúcar y la vainilla (sólo las semillas extraídas de la vaina) hasta que blanqueen ligeramente.
- Agregamos la mitad de la harina tamizada junto con la levadura, mezclamos muy bien y añadimos la mitad de las claras mezclando con una espátula con movimientos envolventes.
- Repetimos la operación con el resto de la harina y las claras, procurando que todos los ingredientes queden bien incorporados.
- Sacamos del frigorífico la hoja de papel de horno decorada, la colocamos sobre una bandeja de horno (ojo: con la pintura hacia arriba) y vertemos encima la masa, extendiéndola bien: nos quedará una delgada lámina de masa.
- Llevamos ahora al horno, que tendremos ya caliente a 180º, y dejamos hacer diez minutos. Depende del horno, ya se sabe, pero no debería necesitarse mucho más.
- Sacamos con cuidado y volcamos el bizcocho sobre un paño de cocina húmedo, esperamos un par de minutos y a continuación lo enrollamos con ayuda del paño (que deberá enrollarse también junto con la lámina de bizcocho) y dejamos enfriar.
- Ahora ya sólo queda desenrollar cuidadosamente la plancha de bizcocho, extender sobre ella el queso distribuyéndolo uniformemente, volver a enrollar (siempre con la ayuda del paño de cocina) y dejar reposar. Si la crema de queso ha quedado demasiado seca puede aligerarse un poco añadiendo unas cucharadas del suero que ha soltado y mezclando bien.
- Mientras, preparamos el almíbar: esto debe hacerse justo antes de servir el brazo de gitano. En un cazo ponemos el azúcar, el agua y las hojas de menta. Levamos a fuego suave y dejamos hacer unos quince minutos, removiendo para que no caramelice, hasta conseguir un almíbar ligero tipo sirope.
- Al servir, cortamos en rodajas, decoramos el plato con unas hojitas de menta y añadimos el almíbar.