Una lee ¡Buen trabajo! de David Lodge con la intención de averiguar qué fue de Philip Swallow y Morris Zapp, aquellos desastrados académicos que protagonizaron las descacharrantes Intercambios y, sobre todo, El mundo es un pañuelo, y descubre que, pese a que el papel de aquellos es marginal y completamente accesorio, es una estupenda y divertidísima novela; y de sorprendente actualidad, además. Escrita en 1988 y ambientada en los años del Thatcherismo más brutal, se sirve de Vic, un tradicional y conservador ingeniero de mediana edad, y Robyn, una brillante y progresista académica de la Universidad, para plantear situaciones hilarantes derivadas de la sideral distancia existente entre ambos mundos. Pero ¡ey! es el Año de la Industria en Reino Unido y las autoridades han ideado el Programa Sombra, destinado a mejorar las relaciones entre unos y otros, de manera que una vez a la semana a lo largo de un año les tocará a nuestros protagonistas abandonar sus actividades cotidianas para descubrir respectivamente los entresijos del trabajo en una fundición o la verborrea de un seminario de Estudios de Género dedicado a Cumbres borrascosas. Así que Vds. ya saben. Si quieren divertirse con un valor seguro, lean, lean.
Una lee ¡Buen trabajo! de David Lodge con la intención de averiguar qué fue de Philip Swallow y Morris Zapp, aquellos desastrados académicos que protagonizaron las descacharrantes Intercambios y, sobre todo, El mundo es un pañuelo, y descubre que, pese a que el papel de aquellos es marginal y completamente accesorio, es una estupenda y divertidísima novela; y de sorprendente actualidad, además. Escrita en 1988 y ambientada en los años del Thatcherismo más brutal, se sirve de Vic, un tradicional y conservador ingeniero de mediana edad, y Robyn, una brillante y progresista académica de la Universidad, para plantear situaciones hilarantes derivadas de la sideral distancia existente entre ambos mundos. Pero ¡ey! es el Año de la Industria en Reino Unido y las autoridades han ideado el Programa Sombra, destinado a mejorar las relaciones entre unos y otros, de manera que una vez a la semana a lo largo de un año les tocará a nuestros protagonistas abandonar sus actividades cotidianas para descubrir respectivamente los entresijos del trabajo en una fundición o la verborrea de un seminario de Estudios de Género dedicado a Cumbres borrascosas. Así que Vds. ya saben. Si quieren divertirse con un valor seguro, lean, lean.