«Capitanes intrépidos», de Rudyard Kipling

Por Guillermo Guillermo Lorén González @GuillermoLorn

♦Prólogo de Arturo Pérez-Reverte♦

“Trabajaba como un caballo, comía como un cerdo y
dormía como un muerto” 
[Pág. 194]

Esta frase que figura más arriba se la dice Harwey a su madre una vez que se reúnen en Gloucester después de una apasionante aventura. Pero no adelantemos acontecimientos y vayamos por partes. 

Publicada en 1897, Capitanes intrépidos ocupa un lugar singular dentro de la obra de Rudyard Kipling. A diferencia de novelas más célebres como El libro de la selva o Kim, aquí el escenario no es la India colonial ni la selva simbólica, sino el duro y prosaico mundo de la pesca del bacalao en los Grandes Bancos de Terranova. Es la única novela de Kipling ambientada enteramente en Estados Unidos. Sin embargo, bajo esa apariencia de novela de aventuras marítimas, Kipling construye un relato de formación cuya profundidad moral explica que siga siendo una lectura vigente.

El protagonista, Harvey Cheyne, es el hijo malcriado de un magnate estadounidense. Acostumbrado a que el dinero resuelva cualquier contratiempo, un accidente lo arroja al mar desde un transatlántico. Pero tuvo suerte, un marinero llamado Manuel del humilde barco pesquero We’re Here con sede en Gloucester le salvó de morir ahogado. y es rescatado por los pescadores de los Grandes Bancos de Terranova, donde Harvey descubre que su apellido y su fortuna carecen allí de valor. Disko Troop, capitán del pesquero no lo cree (bueno, nadie en el barco le cree) y le dice que cuando termine la pesca allá por el mes de septiembre volverán a tierra. Harvey se desespera pues están en marzo y Disko no tiene más remedio que darle una torta… En alta mar nadie obtiene privilegios por nacimiento: el respeto se gana mediante el trabajo, la responsabilidad y la lealtad al grupo.

Kipling describe con notable precisión la vida cotidiana de los pescadores. La navegación, las maniobras, las artes de pesca y la convivencia a bordo no constituyen un simple decorado, sino el verdadero laboratorio donde el carácter del muchacho se transforma. El aprendizaje de Harvey no procede de grandes discursos, sino del ejemplo de hombres sencillos cuya autoridad nace de la competencia y del deber cumplido.

Es tentador preguntarse si esta novela puede leerse como un relato de iniciación en sentido simbólico, especialmente teniendo en cuenta que Rudyard Kipling fue masón. La respuesta exige cierta prudencia. No existen pruebas de que Capitanes intrépidos haya sido concebida como una alegoría masónica ni de que reproduzca deliberadamente un itinerario iniciático propio de la Orden. Sin embargo, resulta difícil ignorar algunos paralelismos. Harvey experimenta una muerte simbólica al caer al mar, abandona una identidad superficial, atraviesa un periodo de disciplina y aprendizaje bajo la guía de maestros experimentados y finalmente regresa transformado, reconciliado con su padre y, sobre todo, consigo mismo. Este esquema responde a un arquetipo iniciático universal que la masonería comparte con muchas otras tradiciones culturales y espirituales.

Desde esa perspectiva, el barco puede entenderse como un espacio cerrado donde rigen leyes distintas a las del mundo ordinario; el trabajo manual adquiere un valor moral; la palabra dada pesa más que la riqueza; y la construcción del individuo depende de un esfuerzo constante sobre sí mismo. Son ideas muy cercanas al humanismo práctico que Kipling admiró y que también forman parte del imaginario masónico, aunque no sea necesario atribuirles un significado exclusivamente masónico.

Literariamente, la novela destaca por su equilibrio entre aventura y reflexión. Kipling evita el sentimentalismo y prefiere mostrar la transformación del protagonista mediante acciones concretas, con un estilo sobrio, preciso y extraordinariamente eficaz en las descripciones del mar y de la vida marinera. La dureza del trabajo nunca se romantiza, pero tampoco se convierte en una mera denuncia social: constituye el medio por el que el ser humano descubre sus límites y desarrolla sus virtudes.

Más de un siglo después de su publicación, Capitanes intrépidos sigue siendo una magnífica novela de formación. Puede leerse como una celebración del trabajo bien hecho, de la dignidad de los oficios y de la educación del carácter. Y aunque no sea, en sentido estricto, una novela masónica, sí permite una fecunda lectura iniciática: la del joven que comprende que el verdadero capitán no es quien manda sobre los demás, sino quien aprende primero a gobernarse a sí mismo.

Vuelvo a la frase del comienzo: “Trabajaba como un caballo, comía como un cerdo y dormía como un muerto” . No es casual que esta confesión aparezca cuando Harvey regresa al mundo de sus padres: ya no habla como el joven rico y caprichoso del comienzo, sino como alguien que ha aprendido el valor del trabajo y del deber. En cierto modo, toda la novela podría resumirse en esa frase.

Lee y disfruta de las primeras páginas de la novela.

El autor:

Rudyard Kipling en 1925

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Rudyard Kipling en 1925

Joseph Rudyard Kipling nació en Bombay, India, el 30 de diciembre de 1865 y murió en Londres, Inglaterra, el 18 de enero de 1936. Autor de relatos, cuentos infantiles, novelista y poeta, se le recuerda por sus relatos y poemas sobre soldados británicos en la India y la defensa del imperialismo occidental, así como por sus cuentos infantiles.
Algunas de sus obras más populares son la colección de relatos The Jungle Book (El libro de la selva, 1894), la novela de espionaje Kim (1901), el relato corto The Man Who Would Be King (El hombre que pudo ser rey, 1888), publicado originalmente en el volumen The Phantom Rickshaw, o los poemas Gunga Din (1892) e If (traducido al castellano como Si…, 1895). Además varias de sus obras han sido llevadas al cine. Fue iniciado en la masonería a los veinte años, en la logia «Esperanza y Perseverancia Nº 782» de Lahore, Punjab, India.
En su época fue respetado como poeta y se le ofreció el premio nacional de poesía Poet Laureat en 1895 (poeta laureado) la Order of Merit y el título de Sir de la Order of the British Empire (Caballero de la Orden del Imperio Británico) en tres ocasiones, honores que rechazó. Sin embargo aceptó el Premio Nobel de Literatura de 1907, el primer escritor británico en recibir este galardón, y el ganador del premio Nobel de Literatura más joven hasta la fecha.

El libro:
Capitanes intrépidos (título original: Captains Courageous, 1897) ha sido publicado por la Editorial Edhasa en su Colección Zenda-Edhasa. Traducción de José Félix. Encuadernado en rústica, tiene 256 páginas.

Como complemento pongo el capitulo completo de la serie «Pasajes de la historia», sección del programa «La rosa de los vientos» dedicado a Joseph Rudyard Kipling.


Para saber más:
https://en.wikipedia.org/wiki/Rudyard_Kipling
https://www.uned.es/universidad/inicio/unidad/museo-virtual-historia-masoneria/sala-xiv-literatura-y-masoneria/rudyard-kipling.html